Ante las recientes novedades vinculadas con el cese del procesamiento de mineral del proyecto Hualilán en la planta de Casposo y la redefinición de sus plazos de producción hacia 2029, desde la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (CAPRIMSA) plantearon la necesidad de avanzar hacia un escenario de mayor previsibilidad para las empresas locales.
La entidad expresó su preocupación por la brecha que puede generarse entre las expectativas que despiertan los grandes proyectos mineros y la concreción efectiva de los compromisos anunciados. Para el entramado de pequeñas y medianas empresas sanjuaninas que integran la cadena de proveedores, contar con información clara, transparente y oportuna resulta clave para planificar inversiones, organizar equipos de trabajo y adecuar sus estructuras a las exigencias de la actividad.
Desde CAPRIMSA remarcaron que las demandas que reciben los proveedores locales son concretas y requieren altos niveles de preparación. La incorporación de estándares operacionales, la obtención de certificaciones y las inversiones necesarias para adaptar infraestructura y equipamiento implican importantes esfuerzos económicos para las PyMEs, muchas veces sostenidos mediante financiamiento y crédito.
En ese contexto, la entidad señaló que los cambios de cronograma y las postergaciones sin un horizonte definido pueden generar consecuencias directas sobre la continuidad operativa y financiera de las empresas que se prepararon para atender la demanda de la industria.
La preocupación adquiere especial relevancia en un escenario en el que San Juan busca consolidar una cadena de valor minera con mayor participación de proveedores locales. Para CAPRIMSA, sin acuerdos claros respecto de los tiempos de ejecución y un marco de reglas previsibles, resulta difícil transformar las expectativas de crecimiento del sector en inversiones concretas, empleo y desarrollo territorial.
El diálogo como herramienta de planificación
Frente a esta situación, desde la Cámara reiteraron su llamado a las empresas operadoras para fortalecer canales de comunicación fluidos, genuinos y permanentes con los proveedores sanjuaninos.
La organización sostuvo que el diálogo constructivo y transparente debe constituirse en una herramienta central para generar sinergias entre los proyectos mineros y las comunidades y empresas de los distintos departamentos de la provincia.
El objetivo, según plantearon, es que los proveedores puedan contar con información confiable sobre los cronogramas, requerimientos y perspectivas de los proyectos, de manera de tomar decisiones empresariales acordes con la realidad de cada emprendimiento.
En este sentido, CAPRIMSA también destacó la importancia del acompañamiento del Gobierno provincial. Para la entidad, el Estado tiene un papel estratégico para articular entre las empresas operadoras y el entramado productivo local, promoviendo condiciones que permitan sostener las inversiones realizadas por las PyMEs y preservar las fuentes de trabajo.
Previsibilidad para consolidar la minería local
La Cámara consideró que el desarrollo minero de San Juan no debe medirse únicamente por los niveles de inversión de los grandes proyectos, sino también por la capacidad de generar oportunidades sostenibles para las empresas y trabajadores de la provincia.




