La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) rechazó el régimen de retiros voluntarios anunciado este lunes por el Gobierno nacional para la Administración Pública Nacional y convocó a una movilización a la Quinta Presidencial de Olivos para el miércoles 21 de octubre a las 17. La medida fue oficializada tras la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 1203/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado Federico Sturzenegger. Según el texto difundido por el sindicato, el plan alcanza a tres grupos de beneficiarios y prevé distintas modalidades de compensación económica.
Alcance del plan El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, sostuvo en un comunicado que “no es retiro voluntario, es despido extorsivo”. También afirmó: “No hay voluntad cuando la opción es o firmás o te quedás en la calle sin laburo y sin obra social. No se aguanta más”. De acuerdo con la información difundida por el gremio, el personal alcanzado suma 21.187 trabajadores. Además, ATE advirtió que quienes adhieran no podrían volver al Sector Público Nacional durante 8 años y que los cargos dados de baja no podrían cubrirse.
Condiciones y restricciones El sindicato señaló, además, que quienes tengan mandato sindical vigente o sean candidatos a delegados deberían renunciar a esa representación para poder acceder al régimen. En ese punto, Aguiar cuestionó: “Si verdaderamente es voluntario, ¿por qué están amenazando a los trabajadores? Si hay intimidación, el consentimiento no es libre”. Según el dirigente, las expresiones atribuidas a funcionarios son: “o firmás el retiro o te paso a disponibilidad y después te echo”. La organización gremial no informó en esta comunicación una respuesta oficial del Gobierno a esas acusaciones.
La protesta en Olivos La movilización fue convocada porque, según Aguiar, “la Casa Rosada está vacía. No la pisan desde hace meses. Gobiernan desde Olivos y ahí los tenemos que ir a buscar”. El dirigente también vinculó el rechazo actual con antecedentes de la década de 1990, al señalar: “Recordemos que en los ’90 también dijeron que eran una oportunidad y el país se fundió y los compañeros terminaron haciendo cola en el trueque”. La protesta se realizará bajo la consigna “No se aguanta más” y, según ATE, expresará también reclamos por pérdida del poder adquisitivo, caída del salario real, paritarias por debajo de la inflación y deterioro de los ingresos.
Reclamos acumulados Entre los puntos enumerados por el sindicato figuran además el pluriempleo, el endeudamiento, la desvalorización de la carrera estatal, los despidos, la no renovación de contratos, la incertidumbre laboral, la reducción de puestos de planta y el cierre o vaciamiento de organismos públicos. El conflicto se inscribe en un escenario de ajuste sobre el empleo estatal y de discusión sobre el alcance de las desvinculaciones en la administración pública. El próximo hito será la marcha del miércoles 21 de octubre a las 17, en la que ATE buscará presionar por una revisión del decreto y de sus condiciones de aplicación.




