Un episodio de violencia registrado en la noche de Rawson terminó con dos mujeres aprehendidas, intervención policial y una denuncia por presunto hurto que ahora será investigada por separado. El hecho expone no solo una situación de desorden en la vía pública, sino también la complejidad de una causa que quedó dividida entre contravenciones y una pesquisa por delitos contra la propiedad.
Todo ocurrió cerca de las 20:35 en un supermercado ubicado sobre calle Mendoza, entre Ezpeleta y Quiroga. La Policía llegó al lugar tras un llamado al 911 que advertía sobre disturbios. Al arribar, los efectivos encontraron a varias personas en la calle y, según el informe policial, dos mujeres comenzaron a insultar, amenazar y arrojar elementos contundentes contra terceros y también contra los uniformados.
La escalada del conflicto llegó al punto de que uno de los objetos lanzados impactó en la mano derecha y el pecho de un policía. Aunque el efectivo no sufrió lesiones, la situación obligó a solicitar refuerzos para poder controlar el escenario. Con la llegada de personal femenino y otro móvil, la fuerza logró aprehender a Sabrina Contreras, de 34 años, y a una adolescente de 15 años, según fuentes policiales.
En paralelo, el dueño del comercio aportó una versión que abrió un segundo frente judicial. El hombre aseguró que las dos mujeres habrían ingresado al local junto a un hombre que llevaba a un menor en brazos y que, en ese contexto, habrían sustraído elementos del supermercado. Luego, según su testimonio, perdió de vista al grupo. Esa denuncia derivó en una investigación independiente que busca determinar si efectivamente existió un hurto en el establecimiento.
Durante el procedimiento, además, se constató que Sabrina Contreras presentaba un hematoma y un corte en el lado izquierdo de la frente. La mujer manifestó que habría sido golpeada por un hombre que llevaba una campera verde. Ese dato no modificó la intervención inicial, pero sí incorporó un elemento más a un caso ya atravesado por versiones contrapuestas.
Por los disturbios intervino el Sistema Acusatorio, que determinó que el expediente no quedaba bajo la órbita de Flagrancia. En el caso de la adolescente, tomó intervención el Segundo Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia, que dispuso labrar un acta contravencional y que quedara bajo resguardo en la comisaría correspondiente. La mujer mayor, en tanto, quedó alojada en esa dependencia por infracción a los artículos 109, 113 y 184 de la Ley 941-R, a disposición del Segundo Juzgado de Faltas.
La denuncia por el presunto robo abrió otra línea de trabajo. El comerciante formalizó la presentación y la Justicia ordenó entrevistas, croquis, inspección ocular y el relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas. La causa quedó registrada bajo el legajo Nº 556/26 de la UFI Delitos contra la Propiedad. Respecto de la adolescente, desde el Segundo Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia se informó que no quedó vinculada al legajo por el presunto hurto.




