El robo sufrido por Unión en su secretaría puso en riesgo su participación en el Torneo Regional y obligó a la dirigencia a evaluar, durante algunas horas, la posibilidad de no presentarse en la competencia. El presidente de la institución, Luis “Roly” Algañaraz, explicó en la Mil20, durante el programa Buena Gente, que la sustracción de indumentaria valuada en unos 10 millones de pesos alteró la planificación deportiva a pocos días del inicio del certamen. La situación impactó además sobre elementos destinados a distintas áreas del club, no solo al plantel principal. El caso muestra cómo un hecho patrimonial puede condicionar la logística inmediata de una institución deportiva.
Alcance del robo
Según detalló Algañaraz, entre los elementos sustraídos estaban las nuevas camisetas que el equipo tenía preparadas para afrontar el torneo, además de ropa destinada a las Inferiores, el fútbol femenino y prendas que iban a ponerse a la venta tras la presentación. Esa pérdida afectó tanto la competencia como una parte de los recursos previstos por el club para su funcionamiento. En ese marco, la dirigencia llegó a analizar una medida drástica antes de confirmar que Unión seguiría en carrera. La referencia económica, de acuerdo con la declaración del presidente, ubica el perjuicio en un monto que el club no tenía margen para absorber sin reordenar su preparación.
La decisión de seguir
Pese a ese escenario, la conducción de Unión resolvió disputar el Regional y sostener el proyecto deportivo. Algañaraz señaló que ahora el objetivo es conseguir contrarreloj un nuevo juego de camisetas para afrontar el torneo. También indicó que se realizarán las gestiones necesarias para intentar contar con esa indumentaria antes del debut. La prioridad inmediata pasó a ser recomponer el equipamiento básico para presentarse en condiciones mínimas de competencia. La definición evitó una baja que hubiera tenido efecto deportivo e institucional sobre el arranque del certamen.
Lo que viene
Si el club no logra conseguir a tiempo la nueva indumentaria, Unión igualmente saldrá a la cancha frente a Desamparados, aunque deberá hacerlo con las camisetas y los pantalones que viene utilizando en el Torneo Sanjuanino. Esa alternativa quedó planteada como plan de contingencia mientras avanzan las gestiones internas. La revelación del presidente dejó en claro que el robo no solo implicó una pérdida material, sino también una tensión concreta sobre la continuidad de la participación en el Regional. El próximo paso dependerá de si la institución logra reemplazar, antes del debut, la ropa sustraída en la secretaría.




