Un robo de propina en una cafetería del barrio porteño de Saavedra terminó con la recuperación del dinero y con una secuencia registrada por las cámaras de seguridad del local. El episodio ocurrió el martes por la tarde en Cayenna Deli, sobre Amenábar al 3821, entre Paroissien y la avenida García del Río. Las imágenes muestran que un hombre aprovechó que no había nadie en el mostrador, tomó el dinero del frasco de propinas y salió rápidamente con un cochecito de bebé. El caso cobró difusión después de que la grabación circulara en medios y redes.
Reacción en el local
La empleada Luciana Acevedo advirtió lo sucedido y salió detrás del hombre para exigirle que devolviera lo que había retirado del frasco. En el video, la trabajadora aparece con una cuchilla en la mano y le reclama en reiteradas oportunidades: “Dame la propina, dame la propina que sacaste”. Finalmente, el hombre cedió y le entregó el dinero. La secuencia quedó asentada por el sistema de cámaras del comercio, que permitió reconstruir el recorrido del joven desde el mostrador hasta la salida.
Lo que dijo la trabajadora
Después de la difusión de las imágenes, Acevedo habló con TN y explicó que no había tomado la cuchilla para amenazar al hombre. Según relató, ya la tenía en la mano porque estaba trabajando en la cocina y la estaba limpiando. “Estaba en la cocina limpiando esa cuchilla con la que yo estaba trabajando. Fui a lavarla y escuché la puerta”, contó. También sostuvo que la presencia del utensilio pudo haber influido en la reacción del hombre, al afirmar: “Yo creo que el resultado fue porque tenía eso. Si no, hubiese sido diferente”.
El dinero y la comida
La trabajadora también justificó por qué decidió reclamar el dinero. “Yo no dudé porque sentía que estaba exigiendo algo que era completamente mío”, afirmó. Una vez que el hombre devolvió la plata, Acevedo decidió ofrecerle algo para comer, una medialuna, y fue a buscarla. “Le dije, espérame que te voy a dar una medialuna. Y es lo que fui a buscarle”, recordó. Antes de entregársela, le dejó en claro que la ayuda no implicaba aceptar el robo: “Vení, te voy a dar de comer igual, pero no hace falta que robes la propina”.
El joven permaneció frente al comercio hasta recibir la comida, según la reconstrucción que quedó registrada en las cámaras. El episodio no derivó en una denuncia judicial informada en el material disponible, pero sí expuso un conflicto frecuente en comercios de atención al público: la custodia de la recaudación menor que suele quedar en frascos de propinas. La secuencia, además, volvió a poner en primer plano el uso de cámaras de seguridad como prueba para reconstruir hechos ocurridos en pocos segundos. El video difundido permitió seguir el momento del robo, la persecución y el desenlace dentro del mismo local.




