El niño de 10 años hallado el último domingo en una vivienda del asentamiento Pedro Echagüe, en Santa Lucía, continúa internado en el Hospital Rawson por un cuadro de desnutrición. Su situación ya es evaluada por el Comité de Maltrato Infanto Juvenil y por la Dirección de Niñez, mientras se espera la incorporación de informes médicos y familiares para definir los pasos judiciales.
El menor fue trasladado al hospital después de que efectivos policiales advirtieran su delicado estado de salud durante una intervención en la casa. Según el parte reconstruido en el lugar, presentaba signos de desnutrición, dificultades para hablar y problemas para movilizarse, por lo que se pidió asistencia médica. Desde entonces permanece en Pediatría, bajo una evaluación integral destinada a precisar su estado clínico.
Relevamiento familiar
En paralelo a la atención sanitaria, la Dirección de Niñez inició el relevamiento del entorno familiar del niño. Ese trabajo apunta a establecer en qué condiciones vivía, cuáles eran sus cuidados y si corresponde disponer alguna medida de protección. La información que surja de ese procedimiento, junto con los resultados de la evaluación médica, será remitida al Juzgado de Familia que corresponda y a la Asesoría de Menores de turno.
La asesora de turno era la doctora Soledad Medina. Por ahora no se tomó una definición sobre el futuro del menor y, entre las alternativas que podrían analizarse, figura una medida excepcional para que permanezca temporalmente bajo el cuidado de otra familia. Esa posibilidad todavía no fue resuelta y la Justicia deberá intervenir después mediante el control de legalidad de las decisiones que eventualmente adopte Niñez.
La intervención policial
El caso se conoció el domingo, cerca de las 18, cuando efectivos de la Unidad Operativa Alto de Sierra Este llegaron al domicilio tras recibir un aviso vinculado con la situación de un menor. En la vivienda encontraron al niño al cuidado de familiares. De acuerdo con la información reunida hasta ahora, su madre se había retirado el viernes para asistir a un cumpleaños y desde entonces no habían logrado comunicarse con ella.
Durante las primeras averiguaciones, un hombre que estaba en el lugar dijo que la mujer había dejado a dos menores al cuidado de una tía y de su pareja. Una vecina aportó datos sobre la identidad de la madre y señaló que tenía dos hijos, de 10 y 12 años. Al tomar contacto con el niño, los efectivos advirtieron sus dificultades para hablar y movilizarse, lo que derivó en la activación de los organismos de asistencia y protección.
Finalmente, el menor fue trasladado al Hospital Rawson acompañado por su tía. Una médica constató el cuadro de desnutrición y dispuso su internación en Pediatría para avanzar con una evaluación interdisciplinaria. Mientras continúan los estudios médicos y el relevamiento de la Dirección de Niñez, la definición sobre eventuales medidas de resguardo quedó supeditada a esos informes.




