Lo que debía ser una jornada familiar por el Día del Niño en el camping Don Bosco terminó en un episodio de violencia que alteró por completo la actividad prevista para la tarde del sábado. El hecho ocurrió cerca de las 17:30 y dejó en evidencia la magnitud de un conflicto que escaló con rapidez.
De acuerdo con la información policial, entre 30 y 50 personas se enfrentaron por causas que aún se encuentran bajo investigación. La intervención de los efectivos no logró contener de inmediato la situación y, por el contrario, derivó en agresiones directas contra el personal que acudió al lugar.
Cuando los uniformados intentaron detener a dos presuntos instigadores, recibieron golpes de puño, patadas y pedradas. Uno de ellos fue derribado al suelo y, en medio de la agresión, le sustrajeron la gorra reglamentaria, un episodio que expone el nivel de hostilidad con el que se desarrolló el operativo.
Finalmente, fueron reducidos un joven de 19 años, de apellido Guajardo, y un adolescente de 17. Sin embargo, el conflicto no terminó allí: mientras eran trasladados en un patrullero, una chica de 14 años arrojó un objeto contra el vidrio delantero del móvil y lo rompió. Los fragmentos hirieron a un policía que viajaba en el interior.
La adolescente quedó demorada y otros efectivos informaron dolores en el cuello y en una muñeca a raíz de los forcejeos. Más allá de los daños materiales y de las lesiones sufridas por el personal, el episodio dejó como saldo un fuerte impacto en un festejo que había sido convocado para los chicos y que terminó completamente desvirtuado.




