La Cabo Marcela Florido y los agentes Ramón Bragagnolo y Florencia Ortiz asistieron a un bebé de 1 año y 7 meses que se había atragantado con comida en la Comisaría 34ª de Rivadavia. Según el relato difundido, la madre llegó a la dependencia con el niño y pidió ayuda porque presentaba dificultades para respirar. Los efectivos realizaron una maniobra de Heimlich, técnica de primeros auxilios destinada a desobstruir la vía aérea.
Durante la intervención, el bebé expulsó un trozo de carne que obstruía su garganta. Luego de la maniobra, quedó estable y en buen estado de salud, de acuerdo con la información conocida sobre el episodio. La asistencia se resolvió dentro de la dependencia policial, antes de cualquier derivación sanitaria mencionada en el material original.
El caso volvió a poner en primer plano el rol de la primera respuesta en situaciones de urgencia, especialmente en dependencias donde el acceso inmediato a personal entrenado puede resultar determinante. En este episodio, la intervención de los tres policías permitió resolver la obstrucción sin que se informaran complicaciones posteriores. El dato central es que la asistencia se produjo en el momento en que el menor llegó con signos de ahogo.
Tras la emergencia, la madre y el bebé fueron acompañados hasta su domicilio por los efectivos. No se informaron otras actuaciones ni intervenciones judiciales o sanitarias adicionales en el material disponible. La referencia concreta que queda para seguimiento es que la asistencia se produjo en la Comisaría 34ª de Rivadavia y que el niño quedó fuera de peligro inmediato después de la maniobra.




