Una sanjuanina identificada como V.P. denunció que atraviesa hace 12 años una situación de violencia de género, hostigamiento, amenazas, violencia vicaria y violencia económica atribuida a su expareja, de apellido Chumbita. La causa tramita en la UFI CAVIG, donde las fiscales Dra. Adriana Ginestar y Cecilia Cangialosi pidieron la prisión preventiva del acusado, aunque la jueza Dra. Celia Maldonado rechazó ese planteo y dispuso que quedara en libertad. El caso vuelve a poner en foco la efectividad de las medidas de restricción y el seguimiento judicial en expedientes por violencia de género.
Antecedentes de la causa Según el relato de la denunciante en diálogo con TELESOL DIARIO, conoció a Chumbita hace más de 25 años, formó una familia y tuvo tres hijos, una de ellas menor de edad. La mujer señaló que los episodios de maltrato físico comenzaron en 2014, cuando convivían, y que se separaron al año siguiente. También indicó que recién el 7 de enero de 2016 se animó a denunciarlo por un hecho que describió como grave: dijo que él cruzó la medianera de su casa, le provocó lesiones y abusó sexualmente de ella. A partir de esa presentación, se dictó una prohibición de acercamiento y, según su testimonio, se fijaron tres años de restricción perimetral.
Incumplimientos y condena La denunciante sostuvo que las medidas judiciales fueron incumplidas de manera reiterada y que, por esa razón, debió recurrir a un botón antipánico. También afirmó que el acusado violó oficios judiciales y que la situación se prolongó en el tiempo pese a nuevas denuncias. De acuerdo con lo informado, Chumbita fue condenado a dos años de prisión condicional en agosto de 2025 por esas desobediencias, pero la primera medida de conducta habría sido incumplida el 5 de noviembre de ese mismo año. En ese contexto, la mujer aseguró haber recibido un mensaje en el que le advirtió que iba a aparecer muerta.
Nuevas denuncias Tras esa amenaza, la víctima realizó una nueva denuncia ante la UFI CAVIG y el acusado fue detenido el 14 de septiembre, para luego recuperar la libertad tres días después. Según su testimonio, en marzo de 2026 volvió a denunciar incumplimientos de las medidas impuestas y en septiembre aparecieron nuevos hostigamientos. En uno de esos mensajes, fechado el 9 de septiembre, afirmó que le escribieron que la iban a matar en relación con el cobro de una cuota alimentaria de $70.000 que, según explicó, se embarga al abuelo paterno de su hija. Luego, el 24 de septiembre, dijo haber recibido otro mensaje con una amenaza similar vinculada a una eventual detención de Chumbita.
Situación actual La mujer aseguró que la justicia investiga otro posible hostigamiento y que vive con temor permanente, al punto de limitar sus salidas cotidianas. En sus declaraciones a TELESOL DIARIO, planteó que teme ser asesinada y cuestionó la respuesta institucional frente a este tipo de casos. También sostuvo que atraviesa episodios de pánico y que su actividad cotidiana quedó condicionada por la situación. El expediente sigue en manos de la Dra. Celia Maldonado, mientras la denunciante reclama medidas efectivas y seguimiento judicial ante nuevos incumplimientos que, según dijo, continúan acumulándose.




