La investigación por el violento robo sufrido por la familia Bonano en Capital tuvo un avance relevante en las últimas horas: la Justicia recuperó US$7.600 que, según la pesquisa, estarían directamente vinculados con el asalto ocurrido en la vivienda familiar.
La confirmación llegó de la mano del fiscal Leonardo Villalba, de la UFI Delitos contra la Propiedad, quien precisó que el hallazgo se concretó luego de una serie de medidas judiciales y allanamientos realizados en el marco de la causa. El procedimiento permitió secuestrar la suma de dinero y abrir una nueva línea de análisis sobre el destino del botín.
De acuerdo con lo detallado por el funcionario judicial, los investigadores siguieron una pista que llevó a un inmueble donde habría sido dejado parte del dinero sustraído. Esa derivación no solo permitió recuperar los billetes, sino también vincular a dos personas con la causa.
Se trata de integrantes de un matrimonio que, según la hipótesis de los investigadores, serían familiares del presunto autor del robo. A partir de ahora, la Justicia deberá establecer qué grado de participación tuvo cada uno y si existió intervención directa en el asalto o en el ocultamiento del dinero.
La causa sigue abierta y uno de los objetivos centrales es reconstruir el recorrido del dinero después del hecho, además de identificar a todos los responsables. El avance judicial suma presión sobre el entorno del principal sospechoso y refuerza la línea investigativa que apunta a una red de colaboración posterior al robo.
El hecho ocurrió durante la madrugada del jueves en una vivienda de calle Falucho, en el barrio Villa América. Según la denuncia, tres delincuentes encapuchados ingresaron mientras la familia dormía, tras saltar las rejas del jardín y forzar la puerta principal con una barreta o un elemento similar.
En la casa estaban Luisa Di Lorenzo de Bonanno, de 91 años, y sus hijos Cayetano Bonanno, de 59, y Juana Rosalía Bonanno, de 57. Los asaltantes llegaron hasta el dormitorio de la mujer mayor, la golpearon en la cabeza y luego maniataron a los tres con precintos. Además, portaban un arma de fuego y golpearon con la culata a la mujer de 57 años mientras buscaban dinero y objetos de valor.
De acuerdo con lo denunciado por la familia, los delincuentes escaparon con US$25.000, $3 millones en efectivo y dos teléfonos celulares Samsung Galaxy, modelos A07 y A36. Con referencia a la cotización del dólar blue al momento del hecho, el botín fue estimado en alrededor de $40 millones.
En ese marco, el recupero de los US$7.600 representa un paso concreto, aunque parcial, en una investigación que todavía busca determinar la magnitud real del circuito posterior al robo y si hubo más personas involucradas en la maniobra.



