A tres días del femicidio de Camila Agustina Vecchiarello, la causa tendrá este miércoles una audiencia inicial considerada clave. Desde las 10:30, Carlos Gonzalo Riveros, único detenido por el hecho, será llevado ante la Justicia en Tribunales.
El fiscal Adolfo Díaz, junto al ayudante fiscal César Recio, formalizará la acusación contra Riveros. Según la imputación que presentará el Ministerio Público Fiscal, se le atribuirá el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, una calificación que prevé la máxima sanción penal.
Antecedentes de la causa
Camila, una joven rosarina de 26 años, había llegado a San Juan para formarse con el objetivo de ingresar a Gendarmería Nacional. En ese proceso conoció a Riveros, oriundo de Salta, con quien inició una relación y luego comenzó a convivir en un complejo ubicado sobre calle Cordillera de Ansilta, en Barreal. El caso quedó bajo investigación penal a partir del hallazgo del cuerpo en ese inmueble.
La víctima presentaba múltiples heridas de arma blanca en el cuello, el rostro y las manos, además de lesiones defensivas, según la reconstrucción incorporada a la pesquisa. La autopsia determinó que murió por un shock hipovolémico, es decir, una pérdida masiva de sangre. La investigación intenta reconstruir las últimas horas de la pareja para establecer cómo se produjo el ataque.
Elementos secuestrados y peritajes
De acuerdo con el expediente, ambos habían regresado a la vivienda después de cenar durante la noche del sábado y, cerca de la 1:30 de la madrugada, un vecino dijo haber escuchado los gritos de una mujer. Cuando los efectivos llegaron al domicilio, encontraron a Riveros junto al cuerpo de Camila y con signos compatibles con un intento de suicidio. También hallaron un escrito manuscrito, y el hombre fue trasladado al hospital de Barreal para recibir atención médica antes de quedar detenido.
En el lugar, los peritos secuestraron dos cuchillos con manchas de sangre y teléfonos celulares, que serán sometidos a distintos peritajes. A eso se sumó una línea de investigación vinculada con la actividad digital posterior a la muerte de Camila, incluida la presunta manipulación de sus redes sociales y supuestos pedidos de dinero a personas de su entorno. Esa hipótesis busca determinar si hubo intentos de obtener recursos para una eventual fuga, extremo que deberá ser corroborado por la pesquisa.
Mientras avanzan esas medidas, el femicidio generó conmoción en Calingasta, donde vecinos y miembros de la comunidad se movilizaron para reclamar justicia. La audiencia de este miércoles definirá la situación procesal inicial de Riveros y marcará el inicio formal de la etapa en la que la fiscalía deberá sostener su acusación con las pruebas reunidas hasta el momento.




