Un adolescente de 14 años fue despojado de su teléfono celular en un kiosco del centro de Capital y el aparato fue recuperado poco después por personal de la Comisaría 5ta. Según fuentes policiales citadas por Telesol Diario, el sospechoso fue identificado como Tadeo Gastón Garín, de 45 años, domiciliado en el Lote Hogar 20 de Chimbas.
El hecho ocurrió en el comercio “Sin un mango”, ubicado en la esquina de 9 de Julio y Patricias Sanjuaninas. De acuerdo con el relato policial, Garín le arrebató el celular al menor y se retiró del lugar con el aparato. La situación adquirió relevancia porque el damnificado es un estudiante y por la intervención inmediata de un docente que ayudó a reconstruir el recorrido del sospechoso.
Intervención escolar Un docente del colegio Don Bosco asistió al alumno y consiguió rápidamente las imágenes de las cámaras de seguridad del comercio. Con ese material, identificó la vestimenta del sospechoso —buzo rojo, pantalón oscuro y mochila tipo militar— y avisó a la Policía que el hombre se había dirigido hacia la zona de la Plaza Di Stéfano. Ese dato permitió orientar la búsqueda en un radio concreto del centro capitalino.
Los efectivos localizaron a un hombre que coincidía con la descripción y lo encontraron sentado en un banco de la intersección de Avellaneda y Santa Fe, mientras conversaba con una pareja. Al requisarlo de urgencia, hallaron en la mochila un teléfono Motorola E40 color rosado, con funda negra y el vidrio templado trizado. Según la información policial, el sospechoso no pudo justificar la procedencia del aparato ni desbloquearlo.
Secuestro y causa Minutos después, el estudiante llegó al lugar junto a su padre y desbloqueó el teléfono con su clave frente a los policías, lo que permitió acreditar la propiedad del bien. Por orden del ayudante fiscal Martín Morando, Garín fue trasladado a los calabozos de la Comisaría 5ta y quedó a disposición de la UFI Flagrancia, en el marco del Legajo N° 45/26, imputado por el delito de hurto simple.
La causa continúa bajo intervención fiscal y, con los elementos reunidos hasta ahora, el teléfono quedó secuestrado como evidencia. El avance procesal inmediato depende de las medidas que adopte la UFI Flagrancia sobre el imputado y sobre el material fílmico aportado desde el comercio.




