El Tribunal de Impugnación de San Juan confirmó por unanimidad la condena a 11 años de prisión efectiva para un hombre hallado culpable de abuso sexual simple reiterado y abuso sexual con acceso carnal reiterado, ambos agravados por el vínculo, en perjuicio de sus tres nietas. Con esta resolución, la sentencia dictada el 16 de marzo de 2026 quedó firme y la pena deberá cumplirse en el Servicio Penitenciario Provincial.
El fallo, firmado por los jueces Renato Darío Roca, María Silvina Rosso y Benedicto Correa Patiño, no solo valida la condena sino que también refuerza el criterio judicial sobre la valoración de la prueba en delitos sexuales intrafamiliares, donde el acceso a la verdad suele verse demorado por la dependencia, el miedo y la asimetría de poder entre víctima y agresor.
La defensa había cuestionado la sentencia al alegar una supuesta valoración arbitraria de la prueba. Sostuvo que las denuncias respondían a una supuesta venganza familiar impulsada por la madre de las víctimas, que el acusado padecía problemas de salud que le habrían impedido concretar los hechos y que la vivienda donde habrían ocurrido los abusos era demasiado pequeña como para que los ataques pasaran inadvertidos. También afirmó que el hombre residía en la provincia de Río Negro desde 2013 y que viajaba a San Juan solo de manera esporádica.
Sin embargo, los magistrados descartaron esos planteos tras analizar la prueba incorporada en el juicio. En la resolución destacaron la coherencia y credibilidad de los relatos brindados por las niñas en Cámara Gesell, el resultado de las pericias psicológicas que descartaron fabulación o influencias externas, y los informes médicos legistas que registraron lesiones de vieja data compatibles con los abusos denunciados. También señalaron que una inspección ocular y los informes socioambientales demostraron que la vivienda contaba con cuatro habitaciones, lo que desarmó la hipótesis defensiva sobre un supuesto monoambiente dividido por cortinas.
La investigación fiscal estableció que una de las víctimas fue abusada desde los 5 hasta los 13 años, entre 2013 y 2021. En el caso de otra de las nietas, los abusos simples se habrían extendido entre los 8 y los 11 años, desde 2017 hasta 2020. Según la causa, los hechos ocurrían durante las visitas del acusado a la provincia, aprovechando momentos de distracción del resto de la familia.
El caso salió a la luz cuando una de las víctimas, afectada por las secuelas psicológicas, intentó quitarse la vida y fue atendida en el Hospital César Aguilar de Caucete, donde se produjo el develamiento ante el personal médico. Con la sentencia ya firme, la condena deberá cumplirse en el Servicio Penitenciario Provincial. Ante situaciones de violencia familiar o abuso, está disponible la Línea 144, las 24 horas, todos los días del año.




