Un nuevo robo bajo la modalidad de boquete volvió a impactar sobre un comercio ligado al rubro automotor en Rawson. Esta vez, el blanco fue Fátima Neumáticos, ubicado sobre calle Lemos, cerca de Sívori, donde delincuentes ingresaron durante la noche y escaparon con dinero, máquinas y herramientas de alto valor.
El hecho fue descubierto y denunciado este martes por el propietario del negocio, de apellido Palacio. Al llegar al local, encontró un hueco en el techo y comprobó que los autores habían utilizado ese acceso para entrar al comercio.
Antes de retirarse, los ladrones dañaron tres cámaras de seguridad, una maniobra que sugiere una planificación orientada a reducir la posibilidad de ser identificados. Ya dentro del local, revisaron las instalaciones y se llevaron $75.700 en efectivo, una tablet, dos pistolas eléctricas, dos pistolas neumáticas y cinco cajas con distintas herramientas.
De acuerdo con fuentes judiciales, buena parte de los elementos sustraídos se utiliza de manera habitual en las tareas del establecimiento, por lo que el perjuicio económico para el propietario sería importante. Más allá de la pérdida material inmediata, el ataque también deja expuesta la vulnerabilidad de este tipo de comercios frente a hechos de similar modalidad.
La preocupación crece porque se trata del segundo episodio con características parecidas en apenas ocho días. El pasado lunes 10 de agosto, delincuentes ingresaron a un taller de estética vehicular ubicado sobre calle Monseñor Orzali, cerca de avenida España, en Villa Krause.
En aquel caso, también hicieron un boquete en el techo y se llevaron cinco pulidoras de distintas marcas y tamaños, un televisor y otros elementos usados para las tareas del taller. La repetición del método abre interrogantes sobre una posible conexión entre ambos hechos y obliga a los investigadores a analizar si detrás de los robos actúa una misma banda o si se trata de episodios aislados.
Por ahora, la pesquisa apunta a establecer quiénes fueron los responsables del último golpe y si existe algún vínculo con el robo ocurrido días atrás. La seguidilla de ataques deja en evidencia una modalidad delictiva que, por su precisión y por el tipo de blancos elegidos, genera creciente inquietud en el sector automotor de Rawson.




