Rodrigo Francisco Antonio Murua quedó alcanzado por una causa por lesiones leves agravadas por el vínculo, en un contexto de violencia intrafamiliar y de género, a partir de un episodio registrado durante la mañana del 17 de agosto en Rivadavia. Según la investigación, la discusión con su pareja derivó en una agresión física dentro de una vivienda y terminó con la intervención de personal policial. La causa quedó en manos de la fiscal Virginia Branca, con intervención del ayudante fiscal Mario Codorniu.
De acuerdo con el legajo, el hecho comenzó cerca de las 7, cuando Murua invitó a su pareja a pasar la noche en su domicilio y luego fue a buscarla. Una vez en la casa, el hombre se acostó y se quedó dormido. Mientras dormía, la mujer habría tomado su teléfono celular y encontrado conversaciones con otra mujer. Al intentar comunicarse desde el mismo aparato y no lograrlo, comenzó a reclamarle por una presunta infidelidad.
La acusación sostiene que, a partir de ese intercambio, la discusión escaló y el imputado habría reaccionado con violencia. La denuncia indica que le dio patadas en el abdomen, la insultó, le pegó un puñetazo en la boca y la tomó del cuello y del cabello. La relación entre ambos, según la investigación, llevaba aproximadamente dos años y no existía convivencia. Las lesiones fueron constatadas luego por un médico legista.
Intervención policial y médica En medio del conflicto, Murua habría intentado sacar a la mujer de la vivienda. En ese momento intervino un sobrino del acusado, que también vive en el domicilio y grabó parte de la escena con su teléfono celular. La discusión continuó por distintos sectores de la propiedad hasta llegar al pasillo lateral y al frente de la casa. Allí, personal de la Comisaría 38ª circulaba por la zona cuando la víctima pidió auxilio a los efectivos.
Los policías observaron que la mujer presentaba sangrado en la zona de los labios y ella señaló directamente a Murua como responsable de la agresión. Ante esa situación, los uniformados detuvieron al hombre. Más tarde, la víctima fue trasladada a la sede de la UFI CAVIG, donde un médico legista constató dos lesiones recientes: una equimosis bordó de aproximadamente 1,5 por 1 centímetro en el interior del labio inferior y otra de color violeta, de unos 2 por 1 centímetros, en la zona inferior alrededor de la boca y el mentón.
Salida alternativa del proceso El informe médico estableció un tiempo probable de curación de seis días, salvo complicaciones, y determinó que la incapacidad laboral sería inferior a un mes. Pese a ello, el caso no avanzará hacia un juicio oral. En la instancia judicial, la defensa pidió la suspensión del juicio a prueba por un año, una salida procesal prevista para determinados delitos que suspende el avance del expediente bajo condiciones fijadas por el tribunal. La propuesta contó con el consentimiento de la víctima.
Como parte del acuerdo, Murua deberá cumplir 50 horas de tareas no remuneradas para el Estado y realizar una reparación simbólica. Ese esquema deja la causa sujeta al cumplimiento de las condiciones impuestas durante el plazo fijado. Si las obligaciones se cumplen, el expediente puede cerrarse sin sentencia de fondo; si no, el proceso puede reactivarse conforme a las reglas de la probation.




