La familia de Guadalupe Tapia atraviesa un momento de profundo dolor y, al mismo tiempo, de fuerte incertidumbre. Tras la muerte de su bebé antes del nacimiento, sus allegados pusieron bajo la lupa la atención médica recibida en los días previos y plantean la necesidad de que se esclarezca si existió una demora que pudo haber sido determinante.
De acuerdo con el relato familiar, el 30 de julio concurrieron a la maternidad del Hospital Rawson, donde les informaron que el embarazo había llegado a las 38 semanas. Según contó la abuela de la bebé en diálogo con Telesol, en esa instancia les indicaron que debían regresar para continuar con los controles y realizar una cesárea.
La situación, sin embargo, habría cambiado cuando la madre volvió a ser atendida mientras presentaba contracciones y dificultades para dilatar. Siempre según la versión de la familia, pese a ese cuadro recibió el alta y regresó a su domicilio. Ese punto quedó en el centro de los cuestionamientos, porque para sus allegados pudo haber condicionado el desenlace posterior.
Ante un nuevo malestar, la mujer regresó al centro de salud. Allí, según aseguró su madre, una ecografía habría advertido que la bebé tenía poco líquido y que sus movimientos no se percibían correctamente. La familia sostiene que, aun con esos resultados, desde el establecimiento le indicaron que debía esperar.
Horas después, la mujer habría ingresado nuevamente a la maternidad mientras continuaban las contracciones. Durante la madrugada, de acuerdo con el relato de sus familiares, se constató que la bebé ya no presentaba latidos. La abuela afirma que el fallecimiento habría ocurrido varias horas antes de que fuera confirmado mediante una nueva ecografía, aunque ese señalamiento forma parte de los planteos familiares y no fue determinado judicialmente.
Uno de los principales interrogantes gira en torno a la cesárea que, según la familia, había sido indicada previamente y finalmente no se realizó. Ese contraste entre lo que ellos entendieron como una intervención ya prevista y el desenlace fatal es, hoy, el eje de sus reclamos.
Por el momento, la familia no presentó una denuncia formal. No obstante, expresó su intención de esclarecer lo ocurrido y determinar si existió alguna responsabilidad en la atención médica brindada durante las horas previas al fallecimiento. Los cuestionamientos deberán ser evaluados en una eventual investigación formal y a partir de la documentación médica correspondiente.




