El Zonda
Tras su detención
Policiales

Moyano negó las acusaciones y buscó instalar su versión sobre lo ocurrido con Arizaga

El dirigente sindical sostuvo que Candela Arizaga sufrió un “paro cardíaco”, afirmó que le practicó RCP y cuestionó la decisión judicial que derivó en su detención.

Moyano negó las acusaciones y buscó instalar su versión sobre lo ocurrido con Arizaga
Redacción El ZondaEspecial para Diario El Zonda

Facundo Moyano decidió hablar luego de haber sido detenido el martes pasado, en una causa que generó fuerte repercusión a partir de la denuncia de su pareja, Candela Arizaga, por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género. Su exposición pública buscó contrarrestar la acusación y, al mismo tiempo, instalar una versión alternativa sobre los hechos.

El ex diputado nacional y referente sindical negó haber consumido drogas y aseguró que Arizaga atravesó “un paro cardíaco”. Según su relato, la primera comunicación con el 911 se produjo cuando ambos todavía estaban dentro del departamento ubicado en Avenida Del Libertador al 5400, y no cuando ella ya había salido del edificio.

“Después de que Candela tuvo un paro cardíaco, yo me comunico con el portero”, sostuvo Moyano, al tiempo que afirmó haberle practicado maniobras de RCP. También dijo que su pareja no recuerda ese momento porque no estaba consciente y que cuenta con registros de lo ocurrido dentro de su vivienda.

En esa línea, el dirigente remarcó: “Yo la quiero ver porque le quiero mostrar lo que le pasó, porque ella no es consciente”. La frase apunta a reforzar su descargo, pero también deja en evidencia la disputa central del caso: la reconstrucción de lo sucedido en un contexto en el que las versiones de las partes resultan completamente contrapuestas.

Sobre la secuencia temporal, indicó que a las 5:03 se produjo el llamado al 911 y que el encargado del edificio habría deslizado que él mismo estaba sufriendo un paro cardíaco. Moyano rechazó esa posibilidad con un argumento directo: “Claramente, yo no puedo haber tenido un paro cardíaco porque no puedo llamar al portero mientras tengo un paro cardíaco”.

Consultado por el presunto consumo de estupefacientes, respondió: “No, no se consumió cocaína”. Además, negó ser adicto y explicó que no se sometió a análisis de sangre y orina porque esa decisión se la sugirieron sus abogados. Esa negativa, sin embargo, deja abierto un frente sensible en la investigación y alimenta las dudas en torno al episodio.

También se refirió a las imágenes de Arizaga corriendo por las calles de Belgrano y cuestionó la interpretación de uno de esos registros. Aseguró que la persona que aparece detrás de la joven no es él, sino un efectivo policial, y precisó: “Nunca soy yo el que está corriendo. El que está de pantalón corto y de remera soy yo”.

De acuerdo con su versión, Arizaga salió primero del edificio en ascensor y él debió esperar a que el elevador regresara, por lo que quedó varios minutos detrás de ella. En ese marco, afirmó que llamó a la Policía y al portero para pedir una ambulancia y la presencia de la fuerza de seguridad. Su planteo apunta a desarmar la acusación de violencia, aunque no alcanza por sí solo para despejar las inconsistencias que deberá evaluar la Justicia.

Moyano también aseguró que tiene videos y grabaciones del interior de su departamento que respaldarían su relato: “Tengo todo el episodio que sucedió, lo tengo filmado”. Sin embargo, aclaró que no decidió incorporarlos a la causa y que, por ahora, pretende mostrarlos a Arizaga y a algunos periodistas.

Por último, cuestionó la actuación judicial y sostuvo que no había elementos suficientes para ordenar su detención. En ese tramo, dejó entrever que su condición de figura pública pudo haber incidido en la medida: “Yo soy consciente de que estuve detenido también porque soy Facundo Moyano”. Su declaración agrega tensión a un expediente que, lejos de cerrarse, suma ahora una disputa pública por el sentido de los hechos y por el alcance de las consecuencias judiciales.

Notas Relacionadas