La familia de Mariana Sol Jofré cuestionó el procedimiento seguido tras el disparo que la agente recibió este lunes dentro de la Comisaría 34° de La Bebida, en Rivadavia. Mientras el policía Cristian Exequiel Albarracín permanece detenido, los allegados reclamaron precisiones sobre lo ocurrido y sobre la atención posterior. Según relataron, durante varias horas no tuvieron información oficial sobre el estado de salud de la mujer. La agente, que cursa un embarazo de seis meses, continúa bajo atención médica.
Traslado y falta de información
En diálogo con Telesol Diario, Carla Barman, prima de Mariana Sol Jofré, describió el desconcierto de la familia desde que tomó conocimiento del hecho. Señaló que la agente fue trasladada primero al Hospital Marcial Quiroga y luego derivada al Hospital Rawson. De acuerdo con su testimonio, la principal objeción estuvo en la ausencia de novedades oficiales durante las primeras horas. “Llevábamos más de ocho horas de espera sin ningún tipo de información y los medios ya estaban diciendo que estaba estable, cuando nosotros no sabíamos nada. Otros incluso publicaron que había fallecido. Y a nosotros como familia nadie salía a darnos una respuesta”, afirmó.
Gestiones ante Fiscalía
La familiar indicó que, ante esa falta de respuestas, comenzaron a comunicarse directamente con la Fiscalía para conocer qué había sucedido y cuáles serían los pasos a seguir. “En toda la vorágine, se nos ocurrió comunicarnos y empezar a hablar con Fiscalía para saber qué pasó, qué podíamos hacer, y recién ahí apareció alguien de la Policía”, relató. También sostuvo que, según lo que pudieron reconstruir, durante un período no habría habido personal que asumiera la situación dentro de la dependencia. “No había nadie, hasta la persona que había disparado se había ido y nadie se había hecho cargo de la situación. Nadie estaba investigando nada”, señaló.
Cobertura médica y ART
Otro de los planteos de la familia se vinculó con la atención médica y la cobertura de la ART, es decir, la aseguradora de riesgos del trabajo. Barman dijo que tuvieron que realizar por su cuenta la denuncia del siniestro para destrabar la atención. “No habían hecho el aviso a la ART, el hospital no la atendía porque no tenían la información de la denuncia del siniestro. La tuvimos que hacer nosotros”, manifestó. Además, cuestionó el traslado posterior al CIMYN, decisión que, según dijo, temen que complique el cuadro de salud de la agente. “Está en riesgo la vida de mi prima y de la beba, porque tiene seis meses de gestación. No la deberían haber movido”, expresó.
La investigación
En paralelo, la familia pidió que se determine con precisión cómo ocurrió el disparo dentro de la Comisaría 34°. La Justicia investiga las circunstancias en las que se produjo la detonación del arma reglamentaria y, por ese episodio, Cristian Exequiel Albarracín quedó detenido. Barman también cuestionó aspectos de las primeras actuaciones y planteó dudas sobre las pericias que deberían realizarse para establecer si se trató de un accidente. “Si van a hacer una pericia debería haberse quedado en el lugar y ver si tenía pólvora en las manos, por ejemplo”, sostuvo. La familiar agregó que la agente habría permanecido más de diez horas sin acompañamiento policial y que ahora la prioridad es que reciba atención médica mientras avanza la investigación judicial.




