La Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a tres años de prisión de cumplimiento efectivo contra Florencia Moyano Maldonado, de 26 años, por un episodio de violencia ocurrido en la ciudad de La Rioja. La sentencia había sido dictada por la justicia provincial por lesiones leves calificadas por el vínculo y daños en concurso real, en situación de flagrancia. Con la decisión del máximo tribunal, la pena quedó confirmada en forma definitiva.
Según el expediente, el hecho se produjo en la vivienda de Nicolás Gallo, en el barrio Panamericano, cuando la mujer se presentó en el lugar y el hombre le pidió que se retirara porque la relación había terminado. La secuencia derivó en una discusión y luego en agresiones físicas y daños dentro de la propiedad. Parte de lo ocurrido fue registrada por cámaras de seguridad, de acuerdo con la causa.
La querella sostuvo que, durante el episodio, Moyano Maldonado se golpeó a sí misma en el rostro y después continuó dañando objetos mientras perseguía a Gallo por la casa. En ese contexto, tomó el picaporte de una puerta y golpeó a su expareja en la cabeza. El hombre sufrió un corte y fue atendido en el área de trauma shock del hospital Vera Barros.
Incendio y daños
La investigación también dio cuenta de un incendio en el garaje de la vivienda, donde había dos cuatriciclos y un bidón con nafta. Según la causa, la acusada utilizó ese combustible y provocó el fuego, que destruyó el garaje y alcanzó una habitación lindera. La propia Moyano Maldonado sufrió quemaduras en brazos y piernas y debió ser internada para recibir curaciones.
Durante el proceso, Gallo señaló que había personas dentro de la propiedad al momento en que comenzó el incendio y que sus hijos también resultaron afectados por lo ocurrido. En septiembre de 2023, la Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional de la Primera Circunscripción Judicial de La Rioja la declaró culpable y le impuso la pena de prisión efectiva. Luego, el Superior Tribunal de Justicia provincial confirmó el fallo.
Recurso rechazado
La defensa llevó el caso a la Corte Suprema, pero los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti consideraron inadmisible el planteo. Con esa resolución, la condena quedó firme y sin instancias ordinarias pendientes. El caso cierra así su recorrido judicial en el máximo tribunal, con una pena de cumplimiento efectivo ya consolidada.




