La Justicia de San Juan imputó este martes a Franco Nicolás Narváez Rivero (29), cabo de la Policía provincial que prestaba servicios en la Sección Automotores (D-4), por el delito de peculado en calidad de autor. La decisión fue adoptada por el juez de Garantías Diego Sanz durante la audiencia de formalización. El caso quedó vinculado a la sustracción de bienes estatales y a un faltante de cubiertas detectado en dependencias de la fuerza.
La investigación fue impulsada por los fiscales Roberto Ginsberg y Claudia Salica, junto con el querellante Agustín Idemi, en representación de la Fiscalía de Estado. Según expusieron en la audiencia, el origen del expediente estuvo en una seguidilla de robos de ruedas de auxilio registrados entre junio y julio, con siete legajos reunidos bajo una misma modalidad. Los hechos tenían como blanco principal vehículos estacionados en la vía pública, lo que llevó a las tareas de inteligencia hacia un domicilio de barrio Natania 20, en Rivadavia.
En ese inmueble se concretó un allanamiento que resultó central para la causa. Allí se secuestraron 28 ruedas de auxilio. La residente de la vivienda, la señora Castro, cuñada del imputado, declaró ante las autoridades que recibía los neumáticos “pura y exclusivamente por pedido de Narváez”. Esa referencia quedó incorporada al expediente y fue valorada por la acusación como un elemento de vinculación entre el efectivo y los bienes hallados.
Relevamiento interno
El caso también derivó en un control sobre los depósitos de Automotores. De acuerdo con los registros oficiales expuestos en la audiencia, entre las 1.178 cubiertas compradas por el Gobierno y las obtenidas mediante donaciones debía existir un stock total de 1.268 neumáticos. Sin embargo, el conteo físico arrojó 1.107 unidades, por lo que se verificó un faltante de 90 cubiertas. Además, el encargado del depósito policial reconoció que las 28 ruedas secuestradas en Rivadavia pertenecían a la repartición.
Según lo expuesto por el Ministerio Público Fiscal, prima facie —es decir, en una valoración inicial— Narváez tenía a su cargo tareas de mantenimiento, cambio y recepción de neumáticos en la Sección Automotores. También disponía de las llaves del depósito central y de un anexo ubicado en Rawson. Esa situación fue considerada por la acusación como un acceso privilegiado que habría facilitado la apropiación de bienes estatales, aunque la responsabilidad penal deberá definirse en el proceso.
Declaración y defensa
Lejos de limitarse a negar los hechos, el cabo declaró ante el juez Sanz y sostuvo que los altos mandos de la dependencia realizan “maniobras” irregulares. También afirmó que las cubiertas halladas en barrio Natania 20 le pertenecen y que las compró “de buena fe”. Su defensor, Faustino Gelvez, dijo: “Si bien comparto la teoría de la fiscalía, creo en la sinceridad de mi cliente”, y pidió que se cite a declarar a las personas mencionadas por el imputado.
En paralelo, la defensa solicitó la morigeración de la detención y propuso que Narváez continúe el proceso en libertad, bajo reglas de conducta que incluyan no entorpecer la investigación y presentarse cada 15 días en la dependencia policial más cercana a su domicilio. La definición sobre esa medida y sobre los próximos pasos procesales quedó ahora en manos de la Justicia, en una causa que seguirá con eventuales nuevas citaciones y medidas de prueba.




