Juan Ignacio Páez, de 22 años, fue imputado provisoriamente por abuso de arma de fuego y lesiones agravadas por el uso de arma de fuego, en una causa vinculada con un episodio de violencia ocurrido el jueves 20 de agosto en el Sector 2 del asentamiento Pedro Echagüe, en Santa Lucía.
Según trascendió, el joven quedó a disposición del Sistema Especial de Flagrancia. La investigación incorporó imágenes que muestran a varias personas arrojando piedras y golpeando una estructura de chapa antes de los disparos, material que integra la reconstrucción judicial de los hechos.
La secuencia del hecho
El episodio se inició cerca de las 18, cuando varias personas mantenían una discusión en el asentamiento. En ese contexto, un joven que portaba lo que aparentaba ser un arma de fuego larga comenzó a efectuar disparos. Una mujer de 33 años, identificada por sus iniciales como L. M., salió de su vivienda para buscar a su hija de 5 años, que jugaba en uno de los caminos internos. Al advertir la presencia del hombre armado, tomó a la niña en brazos para resguardarla y recibió un disparo en el muslo derecho, cerca de la zona inguinal.
Otro hombre, de 42 años, también resultó herido: un proyectil le rozó la espalda a la altura de la escápula derecha, le atravesó las prendas y le provocó una lesión superficial. Ambos fueron trasladados al Hospital Rawson y luego dados de alta.
La detención y el arma no recuperada
Tras los disparos, el sospechoso escapó por un sendero interno conocido como La Línea. Vecinos alertaron al 911 y aportaron características del presunto agresor. Personal de la Comisaría 5ª lo encontró poco después dentro de una vivienda aparentemente abandonada y lo detuvo. El arma de fuego no fue hallada en el lugar, por lo que la investigación trabaja sobre la hipótesis de que pudo haber sido descartada durante la fuga.
Definición judicial pendiente
El fiscal Cristian Gerarduzzi pidió en la primera audiencia nuevos estudios médicos para establecer con precisión la gravedad de la herida de bala sufrida por la mujer, ya que ese dato puede modificar la calificación legal y la eventual pena. Fuentes judiciales señalaron que la Fiscalía prevé solicitar una nueva audiencia entre este martes y el viernes, una vez que estén disponibles los resultados.
Si la lesión es considerada leve, con una recuperación inferior a 30 días, la pena máxima rondaría los tres años y podría ser de cumplimiento condicional, dado que Páez no registra antecedentes.
Si la recuperación supera los 30 días, la lesión podría ser considerada grave y eso modificaría la acusación y el rango de pena previsto.




