La Justicia formalizó una investigación penal contra Mónica Elizabeth Morán, de 47 años y oriunda de Chimbas, por el presunto delito de extorsión contra un médico cirujano. Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, la mujer habría exigido dinero bajo la amenaza de denunciar al profesional por un supuesto intento de abuso sexual contra su hija. La jueza de Garantías Flavia Allende dispuso un plazo de seis meses para la investigación y ordenó restricciones de contacto.
De acuerdo con lo expuesto en la audiencia de formalización realizada este martes, el ayudante fiscal Mauro Carrizo, de la UFI Delitos Especiales, sostuvo que los hechos se iniciaron el 27 de febrero de 2026, cuando Morán llevó a su hija, de 18 años, a la Clínica Santa Clara por dolores de tipo cólico y otros síntomas. En esa atención, el cirujano la examinó, indicó un tratamiento y le facilitó a la madre su número de teléfono particular para eventuales consultas posteriores.
La joven volvió a ser atendida por el mismo profesional el 10 de marzo, en otra clínica, y el 21 de marzo, en el servicio de urgencias del Hospital Rawson, donde el médico estaba de guardia. Después de esa última atención, siempre según la Fiscalía, el cirujano recibió mensajes en los que Morán lo acusaba de haber intentado abusar de su hija y le reclamaba dinero para no avanzar con una denuncia penal ni exponerlo ante sus compañeros de trabajo y los medios de comunicación.
La hipótesis fiscal sostiene que, ante el temor de que las acusaciones afectaran su vida personal y profesional, el médico realizó el 21 de marzo una transferencia de $2 millones desde su cuenta de Mercado Pago a una cuenta a nombre de la imputada. Sin embargo, la investigación afirma que el pago no terminó con las exigencias. El 31 de marzo, alrededor de las 16, Morán habría concurrido al lugar de trabajo del profesional junto a otro hombre para reclamarle nuevamente dinero y amenazarlo con exponerlo en redes sociales.
La acusación agregó que, posteriormente, la mujer siguió enviándole mensajes por WhatsApp y habría llegado a exigirle $30 millones, con advertencias sobre posibles consecuencias personales y laborales si no entregaba esa suma. El denunciante también declaró que habría visto a Morán y a otras personas merodeando sus lugares de trabajo, situación que —según su testimonio— lo llevó a modificar horarios y rutinas de ingreso y salida. La Fiscalía mencionó como respaldo conversaciones extraídas del teléfono del médico, registros fílmicos, fotografías y constancias bancarias vinculadas con las transferencias.
Defensa y medidas El abogado querellante, en representación del médico, acompañó el pedido fiscal y solicitó restricciones de acercamiento y prohibición de contacto entre las partes. En cambio, los defensores Renzo Quero y Luis Galmarini sostuvieron la inocencia de Morán y cuestionaron la reconstrucción de la acusación. La defensa planteó una hipótesis vinculada con un presunto abuso sexual y afirmó que el médico le habría dado un beso a la joven paciente; además, pidió que el plazo de investigación fuera de cuatro meses.
Finalmente, la magistrada resolvió formalizar la investigación por seis meses y dispuso que la acusada permanezca en libertad, con la obligación de someterse al proceso penal y no obstaculizar las actuaciones. También ordenó la prohibición de acercamiento y de realizar actos molestos o de hostigamiento contra el médico, su entorno familiar y laboral, tanto de manera directa como a través de terceros. La restricción alcanza a cualquier medio de comunicación, incluidas las llamadas telefónicas y las redes sociales, mientras la causa sigue en etapa de investigación.




