Una disputa familiar por la titularidad de un inmueble derivó en Posadas en el hallazgo de 30 ataúdes y dos urnas funerarias dentro de un antiguo local donde funcionó una panadería. El ingreso al edificio, ubicado sobre avenida Chacabuco y calle 113, se produjo en el marco de un conflicto judicial entre integrantes de una misma familia. La causa quedó bajo análisis policial y judicial para establecer el origen de los elementos encontrados y su vínculo con el inmueble.
Según relató Valeria González, pareja de uno de los familiares que reclama el lugar, las dos urnas estaban dentro del comercio y tendrían nombre, apellido y fecha de fallecimiento de las personas a las que pertenecerían. La mujer agregó que una de ellas llevaría la identificación de una funeraria de Candelaria y la otra estaría vinculada con una empresa de Oberá. En el mismo local, de acuerdo con su versión, también había otros elementos relacionados con servicios funerarios.
Antecedentes del conflicto El inmueble fue ocupado durante años por una panadería y, según el testimonio de González, su pareja se crió allí. La disputa se habría iniciado después de la muerte del padre de uno de los integrantes de la familia, cuando comenzaron diferencias por la ocupación y distribución del terreno. La mujer sostuvo que durante los últimos dos años ella y su pareja no pudieron utilizar el local y que realizaron reclamos ante la Justicia.
En ese contexto, de acuerdo con su versión, obtuvieron autorización judicial para volver a ingresar al inmueble. Al hacerlo, encontraron los féretros almacenados en el interior. González afirmó a Misiones Online: “Fue espantosa la escena, era un desorden, me falta herramientas de panadería. No sé qué hacían acá la noche, no sé quién es el dueño”. Los ataúdes, según indicó, ya habían sido hallados días atrás y ocupaban buena parte del local.
Intervención judicial El hallazgo motivó la intervención policial y judicial, y también de una negociadora para mediar entre los familiares enfrentados. La Justicia deberá determinar de dónde provienen los ataúdes y las urnas, identificar a las personas cuyos datos figuran en ellas y establecer cómo llegaron al antiguo comercio. Hasta que se aclaren esos puntos, el caso permanece ligado al conflicto por la propiedad y al eventual origen funerario de los elementos encontrados.
El próximo paso será definir, a partir de las actuaciones en curso, si los objetos recuperados corresponden a servicios funerarios previos del inmueble o a otro circuito de almacenamiento. Esa verificación será clave para resolver tanto la disputa familiar como la trazabilidad de los restos y las urnas localizadas en el local de Posadas.




