Guillermo Bellingi, exsubdirector general de la Procuración General de la Nación durante la gestión de Alejandra Gils Carbó, fue encontrado muerto este martes en una calle de Villa Elisa, La Plata, cuando faltaban pocas semanas para el juicio oral en el que debía responder por una causa vinculada a la compra de un edificio del organismo.
El exfuncionario, de 55 años, estaba imputado junto a Gils Carbó y, según el texto original, debía afrontar el debate oral dentro de unos 20 días. La causa se originó en presuntas irregularidades en la adquisición del inmueble ubicado en Perón 667, comprado por la Procuración en $43.850.000. El expediente fue elevado a juicio por el juez federal Julián Ercolini.
La investigación también alcanzó a Juan Carlos Thill, medio hermano de Bellingi, quien participó de la operación. Según consta en la causa, Thill recibió una comisión de tres millones de pesos por asesorar a la inmobiliaria que, a su vez, había asesorado a la empresa Arfinsa, vendedora del edificio. Uno de los puntos investigados fue que los contratos vinculados a esas comisiones se habrían firmado antes de que la licitación fuera publicada y se conociera cuál sería la empresa adjudicataria.
El hallazgo El cuerpo fue encontrado en la calle 8, entre 406 y 407, en Villa Elisa, luego de un llamado al 911 realizado por una persona que advirtió la presencia del hombre en la vía pública. Al llegar, efectivos de la Policía Bonaerense encontraron al exfuncionario vestido y con una herida en la zona del tórax. A su lado había un cuchillo de mango de madera tipo criollo, su vaina y una mochila azul.
También llevaba consigo su billetera, su teléfono celular y un reloj. Los primeros informes señalaron que la herida estaba ubicada en la parte baja del tórax, con inclinación hacia el lado izquierdo. A simple vista, los investigadores no observaron otras lesiones ni signos de defensa.
Por las características de la escena, una de las hipótesis que analiza la Policía es la de un posible suicidio. Sin embargo, la causa continúa bajo investigación y resta determinar cómo se produjo la muerte. El dato inmediato a seguir es el avance de las pericias y la definición judicial sobre el deceso, en paralelo al juicio que estaba previsto por la compra del edificio de la Procuración.




