Una investigación de la Unidad Fiscal ANIVI permitió identificar y detener en Buenos Aires a un hombre acusado de contactar a una niña mediante un perfil falso de Instagram. El caso comenzó en febrero y tuvo como punto de partida la preservación de la evidencia digital por parte de la madre de la menor. La causa avanzó con análisis técnicos de cuentas, direcciones IP e ինտերվención de organismos de San Juan y Buenos Aires.
Según la investigación, el acusado habría usado una cuenta falsa para hacerse pasar por el ganador de un supuesto sorteo de un iPhone difundido por una influencer. A partir de ese contacto, le habría pedido fotografías de ella y de su hermano, además de la dirección de su domicilio, bajo el argumento de que debía cumplir condiciones para recibir el teléfono. El 6 de febrero, la niña le contó a su madre sobre el supuesto premio y la mujer advirtió la situación al revisar la conversación.
Preservación de la prueba
La fiscal de la UFI ANIVI, Andrea Insegna, destacó la intervención de la madre en el resguardo de los mensajes. “La mamá ve los mensajes, se da cuenta de que claramente era un groomer y de esa manera preserva la evidencia”, explicó la fiscal. La mujer aportó las conversaciones y demás elementos disponibles, lo que permitió iniciar formalmente la investigación. Desde ese momento intervinieron el equipo técnico informático de ANIVI, ayudantes fiscales, profesionales de Psicopedagogía y personal policial.
Rastreo digital
Para determinar quién estaba detrás del perfil falso, el equipo de ANIVI trabajó con Meta, propietaria de Instagram, y con Google para profundizar la geolocalización. Federico Pereyra, integrante del equipo informático de ANIVI, indicó que se analizaron las direcciones IP desde las cuales se conectaba la cuenta investigada. “Pudimos obtener el perfil, el nombre del perfil falso y poder trabajar con Meta, que es la empresa de Instagram”, señaló. El cruce de esos datos con conexiones de cuentas reales vinculadas al hombre imputado arrojó coincidencias en IP, fechas y horarios. Pereyra agregó que no se detectó uso de VPN, es decir, de una red privada virtual para ocultar la ubicación, y que las conexiones correspondían a redes residenciales.
Detención y traslado
Con esa información, la Justicia sanjuanina pidió autorización al juez de Garantías de Buenos Aires, Fernández Causi, mediante un exhorto para concretar la detención y el secuestro de dispositivos electrónicos. El procedimiento se realizó el 24 de septiembre con colaboración de la DDI de Buenos Aires, y el acusado fue trasladado a San Juan el 26 de septiembre. La fiscal Insegna informó que durante el operativo se secuestraron dispositivos utilizados por el investigado, que integran la evidencia analizada en la causa.
Condena y alcance del caso
Este lunes se realizó en San Juan la audiencia de control de detención y formalización. En esa misma jornada, la Fiscalía, la defensa y el imputado acordaron avanzar mediante un juicio abreviado, mecanismo procesal que permite resolver el caso con acuerdo entre las partes y homologación judicial. Como resultado, el acusado fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional, además del cumplimiento de reglas de conducta. Desde ANIVI señalaron que el hombre no registraba antecedentes condenatorios ni pedidos de captura en San Juan ni en la provincia de Buenos Aires.
La Unidad Fiscal destacó el carácter interjurisdiccional de la investigación y el valor de la evidencia digital para identificar al sospechoso. También remarcó que la preservación de conversaciones, perfiles, imágenes y otros registros puede resultar determinante para avanzar judicialmente en casos de este tipo. La causa dejó como dato central que el rastreo de IP, cuentas y horarios permitió vincular el perfil falso con el acusado y cerrar un proceso que requirió cooperación entre organismos provinciales y empresas tecnológicas.




