En una medida inusual, Gendarmería Nacional notificó en el Penal de Chimbas la exoneración de Gonzalo Rivero, quien permanece con prisión preventiva por el homicidio de Camila Vecchiarello. La comunicación se realizó con autorización del juez de Garantías Federico Rodríguez, a pedido de la fuerza, para entrevistar al detenido y formalizar la decisión administrativa. Según la información disponible, la medida fue comunicada días atrás y ya quedó asentada. La consecuencia práctica es que Rivero no podrá volver a integrar la fuerza, incluso si el proceso penal no termina con una condena.
La notificación se vincula con la causa por la muerte de la joven de 26 años, oriunda de Santa Fe, hallada sin vida en Barreal, Calingasta, el 13 de septiembre, con 10 cortes en su cuerpo, de acuerdo con el informe citado por el Ministerio Público Fiscal. Rivero es el único imputado en el expediente y se encuentra bajo prisión preventiva por un año. La imputación es por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido en contexto de violencia de género, figura que prevé prisión perpetua.
La decisión administrativa fue adoptada por el Instituto de Formación de Gendarmes “Gendarme Félix Manifior”, que formalizó la exoneración. En la documentación a la que accedió 0264Noticias, el director del instituto pidió ingresar al penal para que personal del Escuadrón 66 “San Juan”, con asiento en la ciudad de Capital, pudiera entrevistarse con Rivero y notificarlo de la resolución interna. La presentación aludió a “la documentación administrativa interna de la Fuerza mediante la cual se dispuso la exoneración de Gendarmería Nacional”.
Rivero y Vecchiarello eran aspirantes a gendarme. Según el relato reconstruido en la investigación, el conflicto se habría profundizado cuando al joven le informaron que no continuaría con la instrucción por bajo rendimiento, mientras la joven seguía su proceso de capacitación para eventualmente incorporarse a la fuerza. De acuerdo con esa hipótesis, Rivero habría comunicado que regresaría a Salta con su familia. La exoneración dispuesta ahora por la fuerza se apoya en ese contexto, aunque la responsabilidad penal sigue bajo análisis judicial.
La hipótesis fiscal fue expuesta por el fiscal Adolfo Díaz en la audiencia de formalización de la investigación penal preparatoria. Según esa reconstrucción, Rivero habría atacado a Vecchiarello en el pasillo de la vivienda que compartían, primero con golpes de puño y luego con un cuchillo de cocina. Después, siempre de acuerdo con la acusación, habría tomado otro cuchillo y le habría dado dos puñaladas en ambos costados del cuello, causándole la muerte. Durante esa audiencia, el imputado dio una versión distinta: sostuvo que le anunció a su pareja que se volvía a su provincia y que ella se habría herido sola, al decir que se iba a matar y “se metió un cuchillazo en el cuello”.
En la misma audiencia trascendió un dato que no se conocía hasta entonces: Vecchiarello estaba embarazada. Ese elemento quedó incorporado al expediente como parte de la información que evaluará la Justicia. Por el momento, Rivero continúa detenido en el penal de Chimbas y la causa sigue en etapa de investigación penal preparatoria. El próximo tramo procesal dependerá de la producción de prueba y de las decisiones que adopte el juez Federico Rodríguez en el avance del expediente.




