El club Árbol Verde atravesó una jornada marcada por la frustración: mientras su equipo disputaba un partido por el campeonato, delincuentes ingresaron a las instalaciones y sustrajeron diversas pertenencias.
El episodio quedó en evidencia cuando el plantel regresó al club tras una victoria agónica, resultado que había generado alivio y expectativa dentro de la institución. Sin embargo, el regreso expuso un escenario de violencia y despojo que alteró por completo el clima deportivo.
De acuerdo con los primeros datos, los autores del robo rompieron una puerta para acceder al interior y recorrieron distintos sectores del predio. El blanco principal fueron los vestuarios, donde había objetos personales de los jugadores y elementos de uso cotidiano.
Entre lo robado figuran dinero en efectivo, documentación personal, indumentaria y zapatillas. Además, según la información difundida por Línea de Cuatro San Juan, también se llevaron al menos dos bicicletas y motocicletas que habían quedado en el lugar durante el encuentro.
El impacto del hecho excede la pérdida material. En un club amateur, donde la actividad se sostiene con esfuerzo personal y sin remuneración, el robo representa una afectación directa sobre la rutina deportiva y sobre la seguridad de quienes integran la institución.
También se registraron daños en puertas y accesos, lo que obligará al club a destinar recursos a reparaciones en un contexto ya comprometido por la sustracción de bienes. A eso se suma la incertidumbre por la posibilidad de recuperar lo robado y por la necesidad de reforzar la protección del predio.
La denuncia y las actuaciones correspondientes buscarán ahora avanzar en la identificación de los responsables de un hecho que dejó a Árbol Verde con una victoria en la cancha, pero con un fuerte golpe fuera de ella.




