La Justicia resolvió, por medio de un juicio abreviado, condenar a Gabriel Sánchez Díaz a tres años de prisión de cumplimiento condicional por el delito de distribución y tenencia de material de abuso y explotación sexual infantil.
La decisión fue el resultado de un acuerdo entre las partes y quedó homologada por el juez interviniente, lo que evitó la realización de un juicio oral. Al tratarse de una condena de ejecución condicional, el imputado no deberá cumplir la pena en prisión, siempre que respete las reglas de conducta que disponga la Justicia durante el plazo fijado.
En caso de incumplimiento o de la comisión de un nuevo delito, el beneficio podría ser revocado. La causa investigó la tenencia y distribución de material de abuso y explotación sexual infantil, una figura contemplada dentro de los delitos contra la integridad sexual en la legislación argentina.



