Dos detenciones en menos de 24 horas y dos causas distintas volvieron a poner bajo observación la respuesta del sistema penal en Pocito. El protagonista es Lautaro Ignacio Butiérrez Figueroa, de 18 años, quien fue aprehendido el miércoles 30 de septiembre y nuevamente el jueves 1 de octubre en el barrio Teresa de Calcuta.
El primer procedimiento se produjo alrededor de las 21:25, cuando personal del Comando Radioeléctrico Sur fue alertado por un presunto asalto a un delivery en el que habrían intervenido dos hombres. De acuerdo con el relato incorporado a la investigación, uno de ellos habría exhibido un arma de fuego. Los efectivos localizaron a un sospechoso que corría por el interior del barrio, lo interceptaron y lo identificaron como Butiérrez Figueroa.

Según el parte policial, durante el palpado de urgencia no se hallaron armas ni otros elementos en su poder. El damnificado, un joven de 20 años, declaró que había sido abordado por un hombre armado con un cuchillo, quien le sustrajo un teléfono Redmi 14. Luego, otro individuo habría aparecido y le habría exhibido un arma de fuego, señalando al detenido como quien portaba ese elemento. El caso quedó asentado en el legajo N° 116/2026, bajo la calificación de presuntas amenazas agravadas por el uso de arma de fuego, con intervención de la UFI Flagrancia.
Segundo episodio
Al día siguiente, cerca de las 20:10, la Policía recibió un nuevo aviso por otro robo violento en el mismo sector. En esta oportunidad, la víctima fue un chofer de Uber, de apellido Vera y 46 años, que había llegado al barrio para buscar a dos pasajeras. El conductor denunció que dos hombres lo abordaron, que uno lo sujetó y lo amenazó con un cuchillo a la altura del cuello para exigirle el teléfono y que el otro ingresó al vehículo con otra arma blanca.
De acuerdo con esa denuncia, los agresores se llevaron el celular y un bolso con herramientas. Después se dirigieron hacia las dos mujeres que esperaban el viaje y, según el testimonio recogido por la Policía, comenzaron a lanzar puntazos mientras les exigían sus teléfonos. Las víctimas lograron refugiarse detrás de un portón, aunque los atacantes habrían intentado ingresar al domicilio. En ese contexto, uno de los puntazos alcanzó a un niño de 3 años que estaba en brazos de su tía; el menor sufrió un corte en una oreja y fue trasladado al Hospital de Pocito.
Situación procesal
Con las características aportadas por las víctimas, los policías realizaron una recorrida por el barrio y observaron en inmediaciones de la manzana P a un joven que habría intentado cubrirse el rostro al advertir la presencia policial. Según el reporte oficial, se trataba de Butiérrez, quien intentó escapar pero fue interceptado y detenido. Nuevamente, durante el palpado no se encontraron en su poder los elementos denunciados como robados. Poco después, los efectivos localizaron a otro sospechoso, un adolescente de 17 años, también señalado por las víctimas, aunque tampoco tenía consigo los objetos denunciados.
La segunda causa quedó bajo intervención de la UFI Delitos contra la Propiedad y del Juzgado Penal de Niñez y Adolescencia. El ayudante fiscal Marcelo Bustos tomó contacto con víctimas y testigos y realizó las consultas correspondientes con la fiscal de turno. La secuencia no implica por sí sola una determinación judicial sobre la responsabilidad del joven en ninguno de los dos episodios, que continúan en etapa de investigación. El próximo paso será definir la situación procesal de Butiérrez Figueroa y la continuidad de ambas actuaciones acumuladas en un lapso de menos de un día.




