Una joven de 20 años quedó detenida en Rawson y fue señalada por la investigación como una pieza central de una banda que habría usado viajes de DiDi para asaltar a choferes en La Bebida, Rivadavia. La pesquisa, a cargo de la Brigada de Investigación Oeste, sostiene que la maniobra consistía en pedir el traslado, llevar al conductor hasta un punto determinado y permitir la intervención de dos cómplices armados. El caso importa porque involucra una modalidad de robo planificada sobre un servicio de transporte de uso masivo y porque aún hay un sospechoso prófugo.
Según la reconstrucción policial, la mujer conseguía acceso a Wi-Fi en comercios o con personas que encontraba en la vía pública para solicitar el viaje desde la aplicación. El destino se repetía en la zona del Barrio Cuyo, donde un adolescente de 17 años y otro hombre aguardaban ocultos en las inmediaciones. Cuando el conductor llegaba, era emboscado y, de acuerdo con la investigación, los autores se llevaban motos, cascos y celulares. Además, obligaban a las víctimas a realizar transferencias de dinero.
Allanamientos y secuestros
Con los domicilios identificados, los investigadores hicieron varios allanamientos en Rawson y Rivadavia. El procedimiento principal fue en el Barrio La Estación, de Rawson, donde detuvieron a Sofía Solange Ruiz, de 20 años, a quien fuentes policiales atribuyeron la autoría intelectual y material de los pedidos de viaje. En ese operativo secuestraron una campera inflable negra con capucha, zapatillas, una mochila negra con detalles grises y rosas y un teléfono Motorola. Ese aparato será peritado para establecer si desde allí se realizaron las transferencias denunciadas por los choferes.
Un detenido y un prófugo
En otro allanamiento en el mismo barrio, los efectivos hallaron una moto Gilera Smash 110cc, que será peritada para determinar si se usaba como apoyo en los ataques o si corresponde a alguno de los robos investigados. En ese domicilio buscaban a Gonzalo Ariel Contrera, de 22 años, pero no lo encontraron, según la fuerza, por lo que continúa prófugo. En tanto, Mateo R., de 17 años, ya había sido aprehendido el 22 de agosto y permanece alojado en el Instituto Nazario Benavidez.
De acuerdo con la investigación, el adolescente era uno de los encargados de abordar violentamente a los conductores. Un tercer allanamiento, realizado en el Barrio Cuyo, no arrojó secuestros de elementos de interés. La causa ahora busca determinar el grado de participación de cada sospechoso y reconstruir la totalidad de los ataques atribuidos a la banda. El próximo paso será el análisis de los elementos secuestrados y de las transferencias presuntamente exigidas a las víctimas.




