Un hombre fue detenido en San Juan luego de que, según la investigación, dañara a martillazos un Volkswagen Gol estacionado frente a una vivienda de los barrios Costanera IV y Costanera III. El episodio ocurrió en la noche del viernes 28 de agosto y derivó en una persecución policial que terminó minutos después con la aprehensión del sospechoso. La causa quedó encuadrada como delito de daños y fue tramitada en Flagrancia.
De acuerdo con el relato incorporado al expediente, Franco Castro, de 38 años, habría llegado hasta calle Santa Cruz y golpeado con un martillo el vehículo gris, con daños principales en los vidrios. El propietario del auto escuchó los golpes, salió de la casa y habría reconocido al agresor como la expareja de su actual pareja. Ese antecedente relacional aparece como el marco del conflicto, aunque la imputación formal no fue por violencia de género sino por daños.
Persecución y secuestros
Tras el ataque, Castro huyó en una moto Corven 110cc azul. Policías que realizaban recorridas preventivas advirtieron la situación e iniciaron un seguimiento hasta interceptarlo en inmediaciones de Santa Cruz y Tambor de Tacuarí, dentro del barrio Costanera III. En el procedimiento secuestraron la moto, un casco negro y un juego de llaves. Cerca del lugar donde quedó el automóvil, los efectivos hallaron también el martillo que habría sido utilizado para romper los vidrios.
Intervención judicial
Luego de su detención, Castro permaneció alojado en la Comisaría 23ra y fue trasladado a los tribunales de Flagrancia. La investigación comenzó a cargo del fiscal Francisco Micheltorena y después pasó a la fiscal Virginia Branca, quien formalizó la acusación por el delito de daños. Durante la audiencia, la defensora María Filomena Noriega pidió una salida alternativa mediante la reparación integral del perjuicio ocasionado al dueño del automóvil.
La jueza de Garantías María Gema Guerrero aceptó el planteo y dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo martes para avanzar con esa alternativa. Mientras tanto, Castro recuperó la libertad y el proceso judicial continúa abierto, con la definición pendiente sobre si prospera o no la reparación integral propuesta por la defensa.



