El empresario sanjuanino Iván Federico Goldstein, propietario de Goldstein Construcciones, fue denunciado penalmente por una presunta estafa con un perjuicio estimado en unos 500.000 dólares. La presentación fue realizada por Carlos Icazati y Manuel González, dueños de la cadena Café América, y se vincula con la compra de dos departamentos del complejo Catamarán 12. Por el monto involucrado y por el alcance de la operatoria inmobiliaria, el caso quedó radicado en la UFI Delitos Informáticos y Estafas.
De acuerdo con lo incorporado a la denuncia, los inmuebles habían sido adquiridos inicialmente por Elías Daher, propietario de Maderera Daher. Luego, Daher habría cedido los derechos sobre ambas unidades a Icazati y González, en el marco de un negocio entre particulares. Según el planteo de los denunciantes, ellos abonaron a Daher el valor correspondiente a la operación y además asumieron el saldo pendiente que existía con Goldstein Construcciones. Siempre según esa versión, la empresa habría sido informada sobre la cesión de derechos y habría aceptado los pagos realizados por los nuevos adquirentes.
La secuencia contractual Las fuentes consultadas señalaron que, en lugar de continuar con el esquema de cuotas previsto originalmente, Icazati y González habrían cancelado de contado el saldo que mantenían con la constructora. Sin embargo, el conflicto se habría profundizado en abril de este año, cuando Goldstein Construcciones desconoció la cesión de derechos realizada por Daher, dio por terminado el vínculo contractual con ese empresario y luego no entregó los departamentos a Icazati y González. Ese punto es el que la investigación deberá reconstruir para establecer si existió o no una maniobra delictiva.
Ante esa situación, los empresarios recurrieron a la Justicia y promovieron la denuncia ante la fiscalía especializada. La causa quedó abierta para determinar si los hechos denunciados encuadran en el delito de estafa y cuál fue la intervención de cada una de las personas mencionadas en la operación inmobiliaria. En esta etapa procesal, la existencia del delito y la eventual responsabilidad penal de Goldstein no están acreditadas y deberán ser definidas durante el proceso.
Próxima instancia El expediente tendrá este jueves una audiencia de formalización, en la que el Ministerio Público Fiscal expondrá los hechos atribuidos al empresario y los elementos reunidos hasta el momento. En esa instancia se resolverá formalmente la imputación por estafa en el marco de la investigación iniciada a partir de la denuncia. La definición procesal será clave para establecer el alcance de la acusación y el curso posterior del caso.
El perjuicio económico denunciado ronda los 500.000 dólares, cifra que las fuentes consultadas equivalen aproximadamente a 750 millones de pesos. A partir de la audiencia, quedará pendiente conocer qué elementos sostendrá la fiscalía, qué responderá la defensa y si el conflicto avanza hacia una imputación formal o hacia otra resolución dentro del expediente.




