El caso que involucra a Facundo Moyano y Candela Arizaga volvió a quedar en el centro de la escena tras la difusión de nuevas versiones sobre un presunto entendimiento económico entre ambas partes.
La información circuló en programas de televisión en medio de la polémica generada por las imágenes en las que ambos aparecen corriendo por la calle y por la posterior detención del dirigente. Según esas versiones, el supuesto acuerdo habría buscado descomprimir una situación que ya había escalado públicamente y facilitar una rápida salida del conflicto.
Fue el periodista Pablo Duggan, durante su participación en Duro de Domar, quien expuso los supuestos términos de la negociación. De acuerdo con su relato, el pacto habría contemplado el pago de 60.000 dólares para evitar que el episodio avanzara y para asegurar el silencio de la joven.
Pero, siempre según esa versión, el arreglo no se habría limitado a una suma de dinero. También habría incluido la entrega de un automóvil 0 kilómetro para el padre de Arizaga, a quien se le atribuyó un rol clave en la resolución del conflicto.
A eso se habrían sumado cinco pasajes a Punta Cana, con la intención de apartar a la joven y a su familia de la exposición mediática que provocó el escándalo. Duggan, además, mencionó en tono irónico al abogado Fiorivello y su presunta intervención en la definición del caso.
La cuestión también fue analizada en LAM, donde se puso el foco en el cambio de estrategia legal de Candela Arizaga. En un primer momento, la joven había sido representada por el abogado Diego Storto, quien tuvo fuerte presencia mediática y había anticipado una denuncia de alto impacto.
Storto, además, brindó detalles sobre la detención y sobre el estado de los protagonistas, e incluso llegó a mencionar la presunta presencia de un “dealer”. Sin embargo, según lo expuesto en el programa, habría sido apartado del caso pocas horas después al considerar que su estrategia no resultaba conveniente.
En su lugar habría intervenido otro abogado, que pasó a desempeñar un rol de mediador en las negociaciones. Hasta el momento, las versiones difundidas por periodistas y ciclos televisivos no fueron presentadas como un acuerdo judicial acreditado, sino como una reconstrucción periodística de lo ocurrido.




