Un robo ocurrido el pasado viernes en Palmares del Cerro terminó con una condena de dos años de prisión efectiva para Leonardo Andrés Molina, quien admitió su participación en el hecho. La resolución se dictó mediante un acuerdo de juicio abreviado con intervención del fiscal Fernando Bonomo. La Justicia también lo declaró reincidente y ordenó su prisión preventiva.
Cómo fue el ingreso Según la investigación, alrededor de las 17, Molina y otro hombre apodado “Verdurita” llegaron a una vivienda del barrio y treparon una puerta metálica de aproximadamente 1,90 metros de altura para acceder al terreno. Una vez adentro, rompieron a golpes una pared de fibrocemento para abrir un hueco e ingresar al inmueble. Allí buscaron elementos de valor y retiraron varios objetos de la casa.
Entre lo sustraído figuraban una tetera eléctrica marca Cuk, dos rollos de cables alargadores negros, un anafe eléctrico de una hornalla marca Spica, una freidora blanca marca Atma, un televisor de 32 pulgadas y un codificador. Los elementos fueron envueltos en una sábana rosa y una bolsa de tela para trasladarlos. Después, los sospechosos abandonaron la propiedad y se alejaron a pie por calles del barrio.
El procedimiento policial La fuga se interrumpió cuando un patrullero que recorría la zona observó a los dos hombres con una bolsa que contenía distintos objetos. Los efectivos los interceptaron en las inmediaciones de Salvador Artes y Segundo Sombra para identificarlos. Durante el procedimiento, Molina adoptó una actitud agresiva y la Policía pidió apoyo para concretar su aprehensión. En ese contexto, su acompañante escapó corriendo hacia el interior del barrio Malimán.
Luego, el operativo continuó en la Subcomisaría Ansilta, donde los efectivos tomaron conocimiento de que minutos antes se había denunciado un robo en una vivienda de Palmares del Cerro. A partir de esa presentación, los policías fueron hasta la propiedad afectada y entrevistaron al damnificado y a vecinos. Las actuaciones consignan que los registros fílmicos y otras imágenes reunidas durante la pesquisa permitieron identificar a Molina y a su acompañante cerca del domicilio con las pertenencias sustraídas.
La condena y lo que quedó pendiente El propietario reconoció los objetos recuperados en sede policial, aunque advirtió que todavía faltaban el televisor y el codificador, que habrían quedado en poder del sospechoso que logró escapar. Con las pruebas reunidas y la admisión de Molina, el caso avanzó a juicio abreviado y derivó en la condena. El otro involucrado, apodado “Verdurita”, no fue detenido en esa instancia y sigue sin ser ubicado por la Policía.




