Dos hombres fueron condenados en el procedimiento especial de Flagrancia por un episodio ocurrido el 17 de agosto en Villa Mariano Moreno, Chimbas, que derivó en agresiones contra personal policial. La causa estuvo a cargo del fiscal Francisco Micheltorena, con la asistencia del ayudante fiscal Eduardo García Thomas. Según la investigación, los imputados fueron Marcos Guevara y Sergio Zárate.
De acuerdo con el legajo fiscal, Guevara fue acusado por resistencia a la autoridad, mientras que Zárate enfrentó cargos por resistencia y atentado a la autoridad. El hecho se habría iniciado alrededor de las 13:15, cuando Guevara llegó a la vivienda de su madre, en la que tenía prohibido presentarse por conflictos familiares. La mujer, siempre según la acusación, había dispuesto esa restricción para evitar nuevos problemas con sus otros hijos.
Ingreso frustrado y aviso al 911
La investigación sostiene que Guevara intentó ingresar por la fuerza al domicilio, aunque sin provocar daños en la propiedad. Ante la situación, una de sus hermanas llamó al 911 y efectivos de Base Centenario se trasladaron al lugar. Luego de recorrer la zona, localizaron al hombre en el barrio 2 de Abril, también en Chimbas.
Cuando los policías intentaron entrevistarlo, el imputado se habría ofuscado y reaccionado contra el personal. Según la acusación, sujetó del chaleco táctico a la cabo Garay y la arrojó al suelo, lo que además provocó la rotura de una costura de la prenda. En ese contexto intervino Sergio Zárate, quien, de acuerdo con la fiscalía, arrojó un objeto contundente contra la funcionaria policial. El elemento impactó en la visera del casco reglamentario y generó daños en ese equipamiento.
Resolución por juicio abreviado
Pese a la violencia del episodio, los efectivos no sufrieron lesiones físicas, según consta en la descripción del caso. Después de la aprehensión de Guevara y Zárate, el personal policial se retiró de la zona por la hostilidad existente en el lugar. Más tarde, tras la comunicación con el fiscal de turno, se activó el procedimiento de Flagrancia, que permite una tramitación acelerada de hechos cometidos en circunstancias inmediatas y con prueba disponible.
En el proceso, las partes arribaron a un acuerdo mediante juicio abreviado, una salida procesal que habilita una condena consensuada sin debate oral completo cuando existe conformidad entre fiscalía, defensa e imputados. En ese marco, Marcos Guevara recibió una pena de un mes de prisión de cumplimiento efectivo, con declaración de reincidencia y prisión preventiva. En los mismos términos, Sergio Zárate fue condenado a un mes de prisión de cumplimiento efectivo, también con declaración de reincidencia y prisión preventiva.
La resolución dejó firme, al menos en esta etapa, la responsabilidad penal atribuida a ambos por hechos vinculados con la resistencia y el atentado contra la autoridad policial. El dato procesal relevante es que la causa quedó cerrada por acuerdo abreviado dentro de Flagrancia, con penas efectivas ya impuestas y medidas cautelares vigentes.




