Un conflicto familiar derivó el 17 de agosto en un procedimiento policial en Chimbas que terminó con dos hombres condenados a prisión efectiva. La causa se resolvió mediante un juicio abreviado en el sistema de Flagrancia, un trámite que permite definir casos de detención inmediata con acuerdo entre las partes. Según la investigación encabezada por el fiscal Francisco Micheltorena, el episodio ocurrió en inmediaciones de Villa Mariano Moreno y tuvo como eje el intento de ingreso a la vivienda de la madre de uno de los acusados.
De acuerdo con el expediente, Sergio Guevara se presentó alrededor de las 13:15 en la casa de su madre pese a tener prohibido acercarse por conflictos familiares. La mujer le había impedido el acceso y, según la pesquisa, el hombre intentó entrar por la fuerza aunque no provocó daños materiales. Ante esa situación, una de sus hermanas llamó al 911 y personal de Base Centenario acudió al lugar para localizarlo.
Forcejeo con la policía
Los efectivos recorrieron la zona hasta encontrar a Guevara en el barrio 2 de Abril. Cuando intentaron entrevistarlo, el hombre se habría ofuscado y tomó del chaleco táctico a la cabo Garay, a quien luego arrojó al suelo, según la acusación fiscal. Como consecuencia del forcejeo, una de las costuras de la prenda policial quedó rota. La agente no sufrió lesiones, aunque el episodio obligó a pedir refuerzos para controlar la situación.
En ese contexto intervino Marcos Zárate, quien arrojó un objeto contundente contra otra policía. El elemento impactó en la visera del casco reglamentario y provocó daños, aunque tampoco generó heridas en la uniformada. Tras la agresión, ambos hombres fueron aprehendidos. El personal policial debió retirarse de la zona debido a la hostilidad de algunos vecinos, de acuerdo con lo consignado en la causa.
Resolución en Flagrancia
La causa avanzó por el procedimiento de Flagrancia y se cerró con un juicio abreviado, instancia en la que los acusados aceptan los hechos y las penas convenidas. Guevara fue condenado por resistencia y atentado contra la autoridad, mientras que Zárate recibió condena por resistencia a la autoridad. Ambos fueron sentenciados a un mes de prisión de cumplimiento efectivo, declarados reincidentes y quedaron con prisión preventiva.
La resolución deja firme, por el momento, una pena corta pero efectiva en un expediente que combinó un conflicto intrafamiliar, intervención policial y agresiones contra personal en funciones. El dato procesal relevante es que el caso ya fue resuelto en sede de Flagrancia, por lo que el cumplimiento de la condena y la situación de prisión preventiva quedan como las variables inmediatas a seguir.




