El Hospital Rawson quedó en el centro de una causa penal que terminó con la condena de Víctor Arturo Godoy, de 39 años, a seis meses de prisión efectiva tras un juicio abreviado. La investigación sostuvo que se hacía pasar por personal de salud, utilizaba documentación médica adulterada y cobraba dinero por supuestas gestiones para agilizar estudios y turnos. La pena fue homologada por el juez de Garantías Mariano Carrera, que además dispuso su prisión preventiva.
De acuerdo con el expediente, Godoy se movía por los pasillos del hospital vestido con ambo y se presentaba ante pacientes como una persona con contactos internos. La maniobra comenzó a quedar expuesta el 29 de septiembre, cuando un cardiólogo fue advertido sobre tres pedidos de análisis clínicos que llevaban un sello que no le pertenecía. Al revisar las órdenes, constató que el sello era falso y que ninguno de los tres pacientes había sido atendido previamente por él.
La pesquisa incorporó también otra documentación irregular, esta vez con la supuesta firma de un médico de urgencias. Una empleada del área de Admisión declaró que había atendido a tres pacientes con recetas sin paso previo por el circuito de guardia y que reconoció a Godoy, a quien dijo haber visto en reiteradas oportunidades dentro del hospital y vestido con ambo. Otros testigos también afirmaron que era habitual verlo en el centro de salud, según la información reunida en la causa.
Cobros y carátula
La investigación señaló que Godoy habría aprovechado su apariencia y un supuesto vínculo con profesionales para generar confianza entre los pacientes. La promesa consistía en agilizar turnos y pedidos de estudios, y una mujer declaró haberle entregado $60.000 por una de esas gestiones. Con esos elementos, la causa quedó caratulada como estafa mediante engaño y adulteración de instrumentos, y el acusado terminó detenido.
Antecedentes y resolución
El expediente también incorporó antecedentes laborales y penales. En 2024, Godoy había sido dado de baja de su cargo dentro de la carrera de enfermería en Albardón, luego de un sumario por mal desempeño. Además, registraba una condena previa de prisión condicional por un hecho de violencia de género, pena que ya había sido cumplida y cuyos plazos, según la información del caso, habían caducado. El acuerdo de juicio abreviado fue cerrado entre el fiscal Iván Grassi, de la UFI Delitos Especiales, junto con Victoria Martín y Pablo Orellano. Con la homologación judicial, la pena quedó firme y deberá cumplirla en el Servicio Penitenciario Provincial.




