Un grave caso de abuso sexual contra una niña de 13 años en San Juan derivó en una condena de cumplimiento condicional para el autor y para la madre de la víctima, señalada por haber facilitado el hecho. La resolución, alcanzada mediante un juicio abreviado, vuelve a poner en foco la dimensión de este tipo de delitos y el impacto que generan en el entorno familiar.
Los condenados son G.R.T.L. —cuyas iniciales se reservan para proteger la identidad de la víctima— y C.A.B.M.. Ambos aceptaron su responsabilidad y recibieron una pena de 3 años de prisión en suspenso.
En el caso de G.R.T.L., la condena fue por abuso sexual agravado por la convivencia preexistente. En tanto, C.A.B.M. fue condenada como autora del delito de cooperación para la perpetración del abuso sexual agravado por la convivencia preexistente.
Según precisaron fuentes judiciales, el hecho ocurrió en la mañana del 29 de septiembre de 2025, cuando el acusado abusó de la menor, que tenía 13 años en ese momento. Las autoridades lograron acreditar que el hombre tocó con su miembro las partes íntimas de la adolescente.
Además, la investigación determinó que G.R.T.L. convenció a su pareja, C.A.B.M., de salir del domicilio en el que convivían para quedarse a solas con la hija de ella. Ese dato resulta central para entender la mecánica del caso y el nivel de vulnerabilidad en el que quedó expuesta la víctima.
La condena condicional implica que ninguno de los dos deberá cumplir la pena en el Penal de Chimbas, pese a la gravedad de los hechos. La decisión judicial, así, cierra el proceso penal con una sanción que evita el encierro efectivo, aunque deja expuesta la magnitud del daño producido.



