El juicio contra dos policías acusados de dispararle por la espalda a un joven motociclista en Chimbas comenzó este lunes en los tribunales de San Juan. En el banquillo están el cabo primero Alejandro Meza y el cabo Andrés Bernal, integrantes de la Unidad Motorizada N°1, señalados por el ataque sufrido por Gustavo Agustín López Morales, de 20 años, en marzo de 2025.
El debate es conducido por la jueza Flavia Allende. La acusación está a cargo del fiscal Nicolás Schiattino y del ayudante fiscal Rodrigo Cabral, de la UFI Delitos Especiales, mientras que la defensa quedó en manos del abogado Gustavo Sánchez. En este tipo de causas, la fiscalía debe sostener con prueba la hipótesis de abuso de armas, lesiones y presunto incumplimiento de deberes, y la defensa puede controvertir la ubicación de los efectivos y la mecánica del hecho.
Este lunes está previsto que declaren los primeros testigos del caso. La declaración más esperada es la de la propia víctima, López Morales, quien deberá relatar ante el tribunal cómo ocurrió el episodio y cuáles fueron las lesiones que sufrió. Esa instancia resulta central para contrastar la versión de la fiscalía con la de la defensa y para reconstruir la secuencia de los hechos.
La acusación sostiene que el hecho ocurrió cerca de la 1:15 del 17 de marzo de 2025. Según esa versión, López Morales regresaba a su casa por calle Benavídez en una moto Kymco de 110cc y, al incorporarse a la Ruta 40, fue alcanzado por una moto policial tipo Tornado. El fiscal afirma que el acompañante disparó una escopeta antitumulto sin que los uniformados encendieran la sirena ni dieran la voz de alto.
La fiscalía también sostiene que el joven recibió 16 perdigonazos, de los cuales 14 impactaron en la espalda y 2 en el brazo derecho. De acuerdo con esa acusación, los policías no le brindaron asistencia ni se identificaron y luego se retiraron del lugar en sentido contrario. Sobre esa base, el Ministerio Público pedirá para Bernal, señalado como quien habría efectuado el disparo, 3 años de prisión condicional y 6 de inhabilitación por abuso de armas agravado, lesiones leves agravadas e incumplimiento de deberes.
Próximos pasos: para Meza, que conducía la moto, la fiscalía solicitará 2 años de prisión condicional y 4 de inhabilitación por incumplimiento de los deberes de funcionario público. La defensa, en cambio, pedirá la absolución de ambos policías y sostiene que al momento del hecho estaban en otro operativo en el barrio Dorrego, extremo que intentará respaldar con la geolocalización de los celulares de los efectivos. El desarrollo del juicio deberá definir si esa versión se sostiene frente al testimonio de los testigos y la prueba incorporada al debate.

