El segundo adolescente acusado por la muerte de Uriel Ríos quedó detenido este viernes por la mañana e indagado al mediodía por la imputación de homicidio en riña. Ante la jueza de menores María Julia Camus, se abstuvo de declarar y permanecerá alojado en el mismo hogar del Estado que el otro implicado, en el Centro de Admisión y Derivación (CAD) de Santa Lucía.
El joven fue identificado como L.G. y, según la causa, habría participado del ataque ocurrido en la madrugada del 21 de septiembre a la salida de una fiesta por el Día del Estudiante en la Finca Don Pedro, sobre calle Alfonso XIII, en Médano de Oro. En el expediente también figura el primer detenido, identificado con las iniciales I.C., quien se entregó el lunes por la noche en Tribunales y también se abstuvo de declarar por consejo de su abogada, María Filomena Noriega.
La hipótesis de la familia
La familia de Uriel sostiene que no existía un conflicto previo con los adolescentes acusados. De acuerdo con esa versión, la pelea comenzó cuando el grupo se retiraba de la fiesta y una piedra impactó contra la camioneta en la que se trasladaban; luego, la conductora frenó, los chicos bajaron y se produjo el enfrentamiento. Esa secuencia, siempre según el relato familiar, derivó primero en golpes de puño y después en la aparición de una o dos armas blancas.
El abogado de la familia señaló que el arma habría quedado parcialmente incrustada en el tórax de Uriel. A partir de los videos incorporados a la causa, la Justicia ubicó en la escena a los dos adolescentes detenidos y a un tercer joven. En ese punto, las versiones reunidas en el expediente no son coincidentes: algunas señalan a I.C. como autor de la puñalada mortal y otras a L.G..
La defensa
El abogado Darío Amaya, defensor de L.G., cuestionó la imputación y afirmó: “En los videos a los que tuvo acceso esta defensa no veo que el adolescente tenga un arma blanca, no lo veo con un cuchillo y tampoco lo veo con sangre en la ropa. Para mí, la fiscal está confundida de persona”. El letrado reconoció que su cliente estuvo en el lugar, invitado por un grupo de estudiantes del Colegio Santo Domingo de Chimbas, pero sostuvo que no participó de la agresión.
Amaya indicó que la próxima semana espera acceder a todas las imágenes incorporadas a la causa para revisarlas “minuto a minuto y segundo a segundo” y determinar la participación real del joven. También adelantó que pedirá la ampliación de la declaración indagatoria después de revisar el material. Por ahora, el adolescente permanecerá con prisión preventiva por 60 días en el CAD, mientras su defensa solicitó que se evalúe como alternativa una tobillera electrónica.
El primer detenido también está alojado en ese hogar del Estado y, en ambos casos, las defensoras habían pedido inicialmente la prisión domiciliaria. La evolución de la prueba audiovisual y la revisión de las responsabilidades individuales serán las variables que seguirá la causa en las próximas semanas.




