La investigación por la muerte de Natanael Andrés Arroyo Paredes, ocurrida el 24 de abril después de su internación en el Hospital Rawson, incorporó un informe del perito de control de la querella, el médico legista Jorge Maguna. El profesional presentó su análisis ante la UFI Delitos Especiales el 6 de agosto y cuestionó el momento en que se decidió la cesárea. La causa sigue bajo estudio como una presunta mala praxis y la querella sostiene que aún restan evaluar elementos centrales del parto y del desenlace clínico.
El punto de inflexión En diálogo con TELESOL DIARIO, Maguna señaló que el momento decisivo fue las 14:20 del día del nacimiento, el 21 de abril. Según explicó, la historia clínica consignaba dilatación completa, pero el bebé permanecía en el primer plano de Hodge, una referencia obstétrica que indica que la cabeza fetal todavía está alta en el canal de parto. Para el perito, esa combinación exigía una decisión inmediata porque la evolución no mostraba descenso adecuado. “Tenía dilatación completa y estaba en primer plano. La cabeza no había descendido”, afirmó.
Secuencia clínica De acuerdo con la reconstrucción que hizo a partir de la historia clínica, Nair Arroyo ingresó alrededor de las 06:30 con 5 centímetros de dilatación. A las 10:30 tenía 7 centímetros y entre las 11:30 y las 12:30 se registraron 9 centímetros. A las 14:20 apareció consignada la dilatación completa junto con el primer plano de Hodge, mientras que recién a las 16:20 se diagnosticó una presentación deflexionada y un período expulsivo prolongado de más de una hora. Diez minutos después, a las 16:30, se realizó la cesárea.
Hipótesis pericial Maguna sostuvo que la presentación deflexionada —cuando la cabeza del bebé no está flexionada de manera adecuada para atravesar el canal de parto—, sumada a la falta de descenso, debió llevar a la intervención quirúrgica antes. También cuestionó el uso de oxitocina durante el trabajo de parto, al advertir que puede aumentar las contracciones cuando existe una dificultad mecánica para el descenso fetal. En su informe ante la Justicia, concluyó que Natanael sufrió una asfixia perinatal vinculada con hipoxia e isquemia cerebral, con fallo multisistémico y coagulopatía, y atribuyó a ese cuadro la causa eficiente de la muerte.
Críticas a la investigación El perito también cuestionó el alcance del análisis judicial y afirmó que se está observando solo una parte del proceso. “Se está mirando una parte de la película y no la película completa”, dijo, al plantear que la evaluación debe abarcar desde el inicio del trabajo de parto hasta el fallecimiento. En ese marco, sostuvo que “para mí hay responsables” y advirtió que, a su criterio, la causa no debería archivarse sin determinar la verdadera causa de la muerte. En su presentación utilizó además los términos “impericia médica” y “negligencia” para describir una atención que, según su interpretación, fue incorrecta o tardía.
Próximos pasos Maguna aclaró que sus observaciones no apuntan al personal de neonatología, al que atribuyó maniobras de asistencia frente a un cuadro extremadamente grave. La causa continúa en la UFI Delitos Especiales y la querella, representada por la abogada María de los Ángeles Olivera, advirtió que existe preocupación por un eventual archivo del expediente antes de que se analicen las conclusiones periciales. El tramo pendiente de la investigación es determinar si la demora señalada por la querella tuvo relación causal con el estado en que nació Natanael y con su posterior fallecimiento.




