Macarena Selena Cantero, de 30 años, fue denunciada por una nueva presunta estafa mientras cumple detención domiciliaria desde el 17 de marzo. Dos hermanos la acusaron de haberles sacado $9.000.000 con la promesa de que trabajaba en el Juzgado Federal y podía interceder para frenar un expediente en su contra. La presentación se agrega a un cuadro judicial que ya incluye otras dos causas penales previas.
La primera intervención judicial conocida contra Cantero data de 2023, cuando quedó involucrada en una supuesta estafa vinculada con la compra de un iPhone. Ese expediente se cerró luego de un acuerdo entre las partes. En 2025, en tanto, volvió a ser investigada por una presunta estafa de $70.000.000 a una familia de Rivadavia, a la que había asesorado en un conflicto por una vivienda. En esa causa fue imputada, aunque no llegó a quedar detenida.
La causa que derivó en la domiciliaria se tramita a partir de la imputación del fiscal Guillermo Heredia y de la ayudante fiscal Gabriela Blanco, de la UFI Delitos Informáticos y Estafas. Según esa acusación, Cantero habría ofrecido cargos en la Justicia Federal a cambio de dinero y habría usado documentos y resoluciones falsas con firmas atribuidas a integrantes de la Corte Suprema y a un juez federal local. En ese legajo se mencionan tres presuntas víctimas y un perjuicio superior a los $12.000.000.
En el mismo expediente también se investiga un certificado médico presuntamente falso que, según la pesquisa, Cantero presentó para justificar su ausencia a una audiencia. El profesional cuyo nombre figuraba en el documento aseguró que la firma no era suya. La defensora de la acusada, la abogada María Filomena Noriega, pidió que se morigeraran las medidas por la situación de su asistida, que tiene un hijo de 20 meses y está en período de lactancia. El juez de Garantías Diego Sanz la imputó por tres hechos de defraudación por engaño en concurso con falsificación de documento privado y le dictó siete meses de prisión preventiva bajo modalidad domiciliaria.
La nueva denuncia surgió, según el expediente, a partir de una presentación que la propia Cantero había realizado en abril en la UFI Genérica contra los dos hermanos, a quienes acusó de amenazarla y hostigarla. Cuando fueron citados, ambos reconocieron el conflicto, pero sostuvieron que se originó en una estafa. De acuerdo con su versión, tenían una causa en la Justicia Federal por un cultivo de cannabis y un conocido los puso en contacto con Cantero, quien habría dicho ser secretaria del juez federal y ofrecido frenar el expediente a cambio del dinero.
Los hermanos afirmaron haber entregado los $9.000.000 y luego haber comprobado que se trató de un engaño. La nueva causa todavía no fue formalizada, aunque fuentes judiciales señalaron que la defensa de Cantero ya fue informada. Mientras avanza esa investigación, la mujer continúa bajo detención domiciliaria y sin autorización para salir de su casa.




