Thiago Alexis Bajinay, de 18 años, fue baleado en la pantorrilla izquierda en un episodio ocurrido a las 21:30 sobre calle Correa, metros antes de su cruce con Ruta 40, en Capital. El joven, que está formalmente imputado en una causa vinculada a los ataques contra el clan Páez, ingresó luego por sus propios medios a un centro de salud y se negó a denunciar a los agresores ante la Policía. El caso vuelve a exponer la continuidad de una disputa entre grupos familiares que ya tuvo derivaciones judiciales y episodios violentos previos.
De acuerdo con el relato policial, Bajinay caminaba por la zona cuando fue interceptado por dos sujetos. Tras un forcejeo, uno de ellos extrajo un arma de fuego y efectuó un disparo que impactó en su pierna, para luego darse a la fuga sin sustraer pertenencias. La agresión fue registrada como un hecho de violencia con arma de fuego y quedó bajo investigación para determinar si se trató de una emboscada vinculada con el conflicto de fondo o de otro episodio con características similares.
El herido llegó a las 22:30 al Centro de Salud Báez Laspiur, donde fue asistido por el médico Fabio Salvatori, quien realizó las curaciones iniciales y dispuso su traslado en ambulancia al Hospital Rawson para un control de mayor complejidad. Esa derivación médica permitió estabilizar la atención inmediata, pero no modificó la falta de colaboración del paciente con la investigación policial. Según precisaron fuentes de la fuerza, el joven sostuvo una versión de intento de robo por desconocidos y no aportó datos para identificar a los atacantes.
Antecedentes judiciales La negativa a denunciar se produjo en un contexto en el que Bajinay ya aparece involucrado en una causa penal. Está formalmente procesado junto a Leonardo Fabio Algañaraz por haber integrado el grupo que atacó a tiros e incendió la vivienda de la familia Páez, en una represalia por el intento de homicidio contra el remisero Alejandro Ismael Rodríguez Marcoletta. Ese expediente muestra que el conflicto entre ambos clanes ya tuvo una escalada previa y que la tensión no se agotó en la instancia judicial.
Riesgo de nuevas derivaciones Para los investigadores, el episodio de calle Correa no habría sido un robo al azar, sino una emboscada en el marco de esa disputa. La causa sigue abierta y la falta de denuncia formal limita, por ahora, la incorporación de datos sobre los autores materiales del ataque. En paralelo, el antecedente de un cruce entre ambos grupos en el Palacio de Justicia refuerza la dimensión judicial del conflicto y deja pendiente la evolución de las medidas que adopten los órganos intervinientes.




