Una entradera ocurrida durante la madrugada del domingo en un barrio cerrado de Beccar, en San Isidro, derivó en una investigación que ahora también pone bajo análisis el accionar de la seguridad privada del complejo. La víctima fue Tomás Makintach, hermano de la ex jueza Julieta Makintach, quien quedó en el centro de la atención pública por el fallido juicio por la muerte de Diego Maradona. Según fuentes vinculadas al expediente, tres delincuentes armados con un cuchillo ingresaron a la vivienda, mantuvieron controlada a la víctima durante entre 30 y 45 minutos y luego escaparon con dinero y otros bienes. El caso es investigado por la Fiscalía y la Comisaría 11.ª de San Isidro.
Secuencia previa La cronología del hecho quedó atravesada por un episodio anterior que los investigadores consideran relevante. Cerca de las 2.30, una vecina de Ernesto de las Carreras al 2100 llamó al 911 para advertir que escuchaba pasos sobre los techos de las propiedades. A partir de esa denuncia, efectivos de un móvil municipal y del Comando de Patrullas desplegaron un operativo en la manzana y revisaron viviendas linderas. Durante la inspección hallaron un bolso con un crique sobre el techo de la denunciante, elemento que fue secuestrado como evidencia. Los policías solicitaron ingresar al complejo Ovejitas I, ubicado sobre Guido al 2500, pero el personal de seguridad privada se los impidió.
El asalto Aproximadamente una hora después de aquella primera alerta se produjo la entradera en la casa de Makintach. De acuerdo con la información incorporada a la causa, los tres hombres ingresaron por la parte trasera de la propiedad alrededor de las 3.34 y permanecieron allí entre 30 y 45 minutos. Las fuentes consultadas indicaron que la víctima no fue golpeada ni atada. Durante el robo se llevaron 1.000 dólares en efectivo, realizaron una transferencia de $800.000 desde su cuenta de Mercado Pago y sustrajeron un teléfono Samsung S26 Plus negro, un reloj Garmin y una consola PlayStation 3. También se apoderaron de las llaves de un Honda Civic estacionado sobre la calle Guido.
La fuga El episodio no terminó dentro de la vivienda. Tras reunir el botín, los asaltantes utilizaron la Ford Kuga de la víctima para escapar y lo obligaron a trasladarlos fuera del barrio. Luego circularon por Guido, Ernesto de las Carreras y Padre Acevedo hasta llegar a Murature, donde abandonaron la camioneta y huyeron a pie en dirección al barrio San Cayetano, también en Beccar. Según la investigación, la secuencia dejó otro punto en revisión: el mismo personal de seguridad privada que había impedido el ingreso de la Policía permitió después que la camioneta saliera del barrio cerrado sin obstáculos.
Pruebas y próximos pasos Por el momento, no está confirmado que los sospechosos vistos sobre los techos durante el primer procedimiento sean los mismos que ingresaron a la casa de Makintach. Sin embargo, la cercanía temporal entre ambos episodios y las circunstancias de la fuga llevaron a los investigadores a concentrarse en el funcionamiento de la seguridad del complejo. Fuentes judiciales confirmaron que hay cámaras de seguridad en la zona del asalto y a lo largo del recorrido realizado por los delincuentes durante la huida. Las imágenes ya fueron incorporadas a la causa y serán clave para reconstruir cómo ingresaron, cómo escaparon y si existió conexión entre el operativo inicial y la entradera. Por ahora, los tres autores del robo no fueron identificados públicamente; según las fuentes citadas, serían jóvenes de entre 18 y 25 años que actuaron armados con un cuchillo.




