La empresa Alijor, que produce los panificados para La Salteña y la cadena patagónica de supermercados La Anónima, además de los propios, cerró su planta en medio de un conflicto con sus trabajadores luego de que no llegara a un acuerdo por una docena de despidos. Las desvinculaciones se dan en el marco de un plan de reducción que lleva ya dos años.

La planta donde se produce el conflicto se encuentra en la localidad bonaerense de Garín. En los últimos dos años la empresa despidió unos 60 empleados y ahora había desvinculado otros 12, algunos de ellos miembros de la comisión interna. Al no lograr un acuerdo por el pago de las indemnizaciones, la familia Biderman, dueña de la empresa, decidió cerrar la fábrica. Ahora hay 240 trabajadores que no saben su futuro.