Nuevo dispositivo elimina el arsénico del agua

Desarrollo

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El HACRE, es la enfermedad del arsénico

Actualmente en la Argentina existen al menos 6,4 millones de personas que habitan en unas 120 poblaciones de 20 provincias, entre ellas San Juan que no tienen acceso al agua potable de red , consumen aguas subterráneas de pozo o superficiales que contienen arsénico en concentraciones variables, en algunos casos, muy elevadas. El arsénico es un metaloide tóxico para la salud humana, muy extendido en el territorio argentino.

Desde las Cátedras de Botánica General y de Química de Biomoléculas de la Facultad de Agronomía de la UBA trabajan en la investigación y desarrollo de un biocarbón obtenido a partir de desechos de cañas de bambú nativa de la Argentina para quitar arsénico del agua.

El proyecto denominado Guaduar, en referencia al nombre científico del bambú utilizado en la fabricación del biocarbón, nació como trabajo de tesis de grado.

Nuestro principal desafío es acercar a las poblaciones dispersas un dispositivo simple, de fácil manipulación, económico y efectivo en la remoción de arsénico. De este modo podrán consumir agua segura. Esto significa, agua con una concentración de arsénico menor a 0,01 mg/L, tal cual recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, expresó la Dra. Andrea Vega, al sitio agritotal.

En San Juan, las zonas donde se observa la presencia de arsénico en el agua se ubican en Malimán, Buena Esperanza y la Chiguael al Norte de Jáchal; en la zona de Marayes, en Caucete y en El Encón, en 25 de Mayo.

Cabe destacar que en Jáchal, la construcción de un nuevo acueducto que alimenta la planta potabilizadora con recurso hídrico obtenido en Villa Mereces, mejoró sensiblemente la calidad del agua para consumo principalmente, al tratar de un elemento de mejor calidad libre de arsénico.

El nuevo dispositivo diseñado es muy sencillo a partir de la colocación de un filtro (semejante al saquito de cualquier infusión) que contiene el biocarbón. Mediante este dispositivo y filtro es posible remediar aguas contaminadas con arsénico, logrando hasta un 100 % de remoción. “El empleo del dispositivo y el filtro es muy sencillo e intuitivo para el usuario, no requiere de electricidad y utiliza el agua disponible en el lugar donde reside”, agregó la investigadora.

El consumo prolongado de aguas contaminadas con arsénico genera Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE), una patología que involucra múltiples enfermedades que pueden ir desde lesiones en la piel (callosidades y manchas), así como otras alteraciones cancerosas y no cancerosas.

El año pasado, un estudio de la organización Nutrired ubicó a San Juan por encima de de las 10 partes por billón, que es el número que establece la Organización Mundial de la Salud, puntualizando que en la región de Cuyo, los números más elevados se registraron en San Juan con 11,9, en San Luis mediciones llegaron a 9,9, en La Rioja a 6,3 y en Santa Rosa (La Pampa) a 5.7