River perdió 1 a 0 con San Lorenzo. Hizo todo para ganar el Millonario pero se encontró con un seguro Torrico que tapó todo, hasta un penal. Igual River festejo el primer año de la Libertadores ganada a Boca en Madrid.

Dos penales a favor. Un pelota en el palo. Catorce opciones claras de gol. Un arquero que estuvo encendido. Dos expulsiones. Todo en River.

¿Y en San Lorenzo? Una sola llegada y gol.

El fútbol no sabe de justicias solo de realidades y lo que debe quedar claro que no se debe festejar nada antes de tiempo.

River y los hinchas pensaron en el recuerdo que durará por siempre. El 9 de diciembre. Los festejos. Los fuegos de artificios. Las luces. El ruido. Todo influyó negativamente en el Millonario que desaprovechó la gran oportunidad de quedar como único líder de la superliga.
Una sola vez llegó el Ciclón que tiene mas problemas que resolver que Alberto Fernández y sin embargo la que tuvo la mandó a guardar.

River tuvo dos penales. A Borré se lo atajaron y el de Quinteros dio en el palo. El arquero Torrico salvó en siete ocasiones su arco. Lo demás fue pura ineficacia de los delanteros de River que no pudieron y no supieron resolver una situación desfavorable y no pudieron tener festejo doble.