Neuquén debió proveer el lugar físico, la energía y una red de fibra óptica. (Foto de La Mañana/NQN)

La torre de 20 metros de altura se alza, imponente, en medio de un caserío de La Meseta. En el extremo norte de la ciudad, en la zona limítrofe con Centenario, se llevó a cabo la instalación de la esfera blanca sobre elevada que contiene el radomo de un vigilante de tormentas, financiada por el gobierno de la Nación.

El Radar Meteorológico fue localizado en una zona a la cual se accede mediante una serie de caminos sinuosos sin asfaltar, que confluyen en la planta potabilizadora del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), predio que ofreció el gobierno de la provincia del Neuquén para instalar un radar que vigila las tormentas y que fue provisto en en el marco del proyecto SINaRaMe, financiado por la Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica de la Nación, informó el diario La Mañana.

Daniel Lima, director provincial Técnico y de Planificación de la Secretaría de Recursos Hídricos, explicó a dicho medio que dicho radar forma parte de una red de diez de estos equipos que están diseminados por distintos puntos del país. Hasta ahora, ya hay nueve en funcionamiento, en  ciudades como Córdoba, Mar del Plata o Ezeiza, y en localidades pequeñas como Las Lomitas, en Formosa, que tiene una población de apenas 20 mil habitantes.

¿Más allá de su ubicación en el mapa, el desembarco de este equipo de costos millonarios en Neuquén fue causado por el propio empuje del área de Recursos Hídricos, que insistió en la llegada del radar y proveyó el escenario oportuno para su instalación. “Si bien el equipo es del Servicio Meteorológico Nacional, la provincia tuvo que proveer el lugar físico, la energía y una red de fibra óptica de 3 kilómetros desde Centenario que se construyó especialmente para poder transportar la información que produce el radar hasta el centro de cómputos que está en Buenos Aires”, detalló el funcionario.