Un hombre fue señalado como autor de un triple homicidio seguido de suicidio en Monte Grande, localidad bonaerense del partido de Esteban Echeverría. Las víctimas fueron Laura Susana Prediger, su hijo Santino, de 11 años, y Susana Castillo Toscanini, de 73 años, madre del acusado. El caso quedó bajo investigación judicial tras el hallazgo de los cuerpos en dos viviendas linderas de la misma cuadra.
El hecho se conoció durante la mañana de este martes, luego de un llamado al 911 que alertó a la Policía sobre lo ocurrido en una casa ubicada en Los Claveles al 700. Al llegar, los efectivos encontraron a Prediger muerta sobre el comedor y al niño en una de las habitaciones. En ese mismo dormitorio hallaron una escopeta de doble caño, que se presume habría sido utilizada en los crímenes.
Luego, la Policía revisó la casa lindera, sobre la calle Alfonso Amat, donde vivía la madre del acusado. Allí encontraron el cuerpo de Castillo Toscanini en el piso de la cocina. Más tarde, cerca de las 7.30, otro aviso informó sobre un hombre que se había arrojado al paso de un camión Mercedes-Benz en la avenida Monteverde, a la altura de Burzaco, en el partido de Almirante Brown. Al identificarlo, la Policía confirmó que se trataba de Damián Darío Santillán, señalado como el presunto autor del triple homicidio.
Pericias y carátula
Los cuatro cuerpos fueron trasladados a la Morgue Judicial de Lomas de Zamora para la realización de las autopsias. En las primeras inspecciones, los peritos detectaron una herida sangrante en el cuerpo de Prediger y una lesión similar en la cabeza de su hijo. La causa fue caratulada como triple homicidio seguido de suicidio, mientras la investigación intenta reconstruir la secuencia completa de los hechos.
Hipótesis iniciales
Según las primeras tareas de investigación y los testimonios recogidos, Prediger y Santillán estaban en pareja desde hacía 20 años, aunque no estaban casados. Fuentes policiales consignaron a la prensa que el agresor se habría enterado 15 días antes de una presunta infidelidad de su pareja y que, desde entonces, la mujer habría recibido amenazas. Esa línea forma parte de la reconstrucción preliminar y no fue presentada como una conclusión judicial.
Antes del desenlace, Santillán habría enviado un mensaje a un familiar con la frase: “Me obligaron a hacer esto”, de acuerdo con lo difundido en las últimas horas. Esa comunicación quedó incorporada a la causa, que ahora busca establecer cómo se desencadenaron los asesinatos y qué ocurrió en las horas previas. El avance de las autopsias y la evaluación de los testimonios serán claves para confirmar la secuencia investigada.




