A poco más de dos meses de la visita de León XIV, el Vaticano definió que el vehículo oficial para sus traslados en la Argentina será una pick up Toyota Hilux especialmente acondicionada como papamóvil. La elección fue confirmada por Infobae a partir de fuentes cercanas a la empresa, aunque la automotriz no hizo comentarios públicos sobre el proyecto.
Según el esquema difundido, el pontífice hará base en la Nunciatura de Buenos Aires y tendrá actividades el lunes 9 de noviembre en la capital, el martes 10 en Córdoba y el miércoles 11 en Luján. La definición del vehículo no es solo un dato logístico: también involucra a la industria automotriz local, porque la Toyota Hilux es el modelo de mayor volumen de producción, el más vendido en el mercado interno y el automóvil argentino más exportado.
Sin definición pública del diseño Hasta ahora no se conocen los detalles de la adaptación ni si se construirán dos o más unidades. La posibilidad de contar con un vehículo de reemplazo aparece como una necesidad operativa, y al menos se prevé uno para Buenos Aires y otro para Córdoba, a fin de asegurar los mismos estándares de traslado durante la gira. Tampoco está confirmado si será una versión de cabina simple o doble, ni si el espacio destinado al pontífice será abierto o cerrado.
La diferencia entre ambas configuraciones es técnica y tiene impacto en el uso. Una cabina simple deja más volumen en la caja, pero reduce el espacio interior para personal de seguridad y acompañantes. La cabina doble mejora esa capacidad, aunque limita el lugar posterior disponible para el desplazamiento del papa. En la información disponible, la primera alternativa aparece como la más probable.
Antecedentes y precedentes No sería la primera vez que el Vaticano utiliza una Toyota Hilux como base de un papamóvil. En 2015, durante una visita de Francisco a Kenia, se empleó una versión de cabina simple con cerramiento frontal y superficie acristalada curva. Ese mismo año, en Manila, Filipinas, se usó una pick up de cabina doble totalmente modificada, con puertas traseras conservadas y un cerramiento similar al de una cabina simple para la zona del conductor y acompañante.
En la historia de las visitas papales a la Argentina, los vehículos oficiales acondicionados para Juan Pablo II en 1982 y 1987 también fueron de producción nacional. En la primera oportunidad se utilizó una camioneta Ford F-350; en la segunda, una Chevrolet C-10 y una Renault Traffic con una intervención mayor, que incluyó la modificación de toda la parte posterior para construir una caja blindada y vidriada. La definición actual vuelve a poner en primer plano la relación entre logística papal, seguridad y capacidad industrial local.




